“Esta nueva licencia que propone la Agencia Nacional de Seguridad Vial figura en la nueva ley, a la que Santa Fe no adhiere porque junto a Córdoba y Entre Ríos proponemos que haya una licencia provincial que uniforme a los municipios”, advirtió ayer Hebe Marcogliese, subsecretaria de Seguridad Vial provincial, en diálogo con La Capital.
—¿Esta nueva licencia única intenta teminar con el caos de 1.800 lugares donde emiten registros?
—Le diría que más: hay 2.200. Y 80 en Santa Fe. La Nación no tiene la facultad de implementar la nueva licencia. Es una propuesta que hace, y empieza por las provincias más complicadas.
—¿Qué pasa en Santa Fe?
—Santa Fe posee desde 1998 una licencia única de conducir y una base de datos del registro provincial, en la que figuran las personas no aptas y las no autorizadas a manejar. Lo que propone este trabajo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial es una licencia única en el país y un registro unificado de antecedentes que integre a todas las provincias.
—¿La licencia de conducir de Santa Fe cumple con los requisitos de esta propuesta?
—Cumple con los estándares requeridos. La idea es unificar las licencias primero entre los municipios y después entre las provincias porque hay una realidad muy heterogénea que sólo se puede resolver con una integración gradual. Hay lugares donde otorgan la licencia de conducir y no hay un examen médico ni un curso de capacitación, es sólo un trámite administrativo.
—¿La educación vial escolar es la asignatura pendiente?
—En 1996 se sancionó la ley provincial que establece la educación vial obligatoria en las escuelas y el año pasado se reglamentó y comenzaron los cursos de capacitación docente, porque no teníamos quiénes dictaran la materia. Ya llevamos miles de docentes de primaria, de secundaria y de los profesorados públicos capacitados para dar educación vial.
—¿Cuándo van a empezar a dictar educación vial en la provincia?
—Ya se está implementando educación vial, pero este es un trabajo para el futuro, a largo plazo porque en la primaria y en la secundaria es un tema ausente, que no está en la agenda, a tal punto que las editoriales no tienen libros de texto.





























