El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires salió ayer a deslindar responsabilidades y a defender a los profesionales del hospital Fiorito, de Avellaneda, en el caso de Petronila Giménez, la anciana que murió ayer a la madrugada junto con cinco de sus familiares cuando era trasladada a un nosocomio porteño en un patrullero.
El ministerio difundió un comunicado en el que asegura que “Petronila Giménez se había asistido en el hospital Pedro Fiorito, de Avellaneda, ayer (por el domingo) pasadas las 18 horas” y que “en esa consulta la mujer refirió síntomas de lumbalgia, y en ningún momento aludió a síntomas cardíacos, por lo que fue medicada y se le dio el alta”.
El comunicado agrega que “el viceministro de Salud Alejandro Collia detalló que la mujer, identificada como Petronila Giménez, llamó ayer a las 17.30 a la guardia del hospital Fiorito y pidió una ambulancia para que se la asista por una lumbalgia” y que “desde el hospital se le explicó, entonces, que por esa causa no es pertinente disponer de un móvil y se le requirió que se acerque al hospital por sus propios medios”.
Añade el informe oficial que “finalmente, explicó el viceministro, la mujer llegó en remís a la guardia del Fiorito poco después de las 18, donde los profesionales médicos especializados en traumatología la revisaron, estudiaron y medicaron con motivo de la lumbalgia que la aquejaba” y que “en ningún momento ni la paciente ni sus familiares refirieron problemas cardiovasculares, es decir, no hubo criterios de internación”, explicó Collia.
“Petronila contó durante la consulta que había sido operada de la cadera en Perú el pasado 9 de octubre”, agrega el informe, que concluye que “por la noche, según trascendió luego del accidente, Giménez pidió a la comisaría 3ª de Avellaneda ser trasladada por presuntos síntomas cardíacos al hospital Tornú, de Capital Federal, donde tenía su historia clínica”. (DyN)































