Edición Impresa

Rusia acusó formalmente del delito de piratería a ecologistas de Greenpeace

Las autoridades rusas acusaron ayer a activistas de Greenpeace de piratería por una protesta contra una plataforma de crudo en el Artico que es propiedad de la compañía estatal de energía...

Jueves 03 de Octubre de 2013

Las autoridades rusas acusaron ayer a activistas de Greenpeace de piratería por una protesta contra una plataforma de crudo en el Artico que es propiedad de la compañía estatal de energía Gazprom, dijo el grupo ambientalista.

Los cargos que pesan sobre, entre otros, los argentinos Camila Speziale (de 21 años y oriunda del barrio porteño de Caballito) y Hernán Pérez Orsi (marplatense, de 40), conllevan una pena de hasta 15 años en prisión.

El comité de investigación dijo que las autoridades comenzaron a presentar cargos contra 30 personas arrestadas luego de la protesta del mes pasado, en la que el rompehielos de Greenpeace se acercó a la plataforma Prirazlomnaya y dos activistas intentaron escalarla.

La plataforma es una parte clave de los esfuerzos rusos de extraer recursos del Artico.

Hacia la tarde de ayer, 14 personas habían sido acusadas de piratería, dijo Greenpeace, incluyendo a activistas y tripulantes de Argentina, Gran Bretaña, Finlandia, Holanda, Polonia, Rusia y Ucrania, así como un ciudadano suizo-estadounidense y un camarógrafo británico que documentaba la protesta.

Greenpeace dijo que el cargo de piratería era absurdo. Por su parte, el primer ministro ruso, Dmitri Medvedev, afirmó que la preocupación por el medio ambiente no justificaba violar la ley.

"Es un cargo extremo y desproporcionado", dijo el director ejecutivo de Greenpeace International, Kumi Naidoo.

"Un cargo de piratería se presenta contra hombres y mujeres cuyo único crimen es tener una conciencia. Esto es un atropello y representa nada menos que un ataque contra todos los principios de la protesta pacífica", agregó.

Medvedev contrarrestó el argumento con comentarios realizados en una reunión sobre extracción de crudo en el Mar Caspio en la ciudad sureña de Astrakhan.

"La preocupación por el medio ambiente no debe ser un manto para (cometer) acciones ilegales, sin importar cuán nobles sean los principios que motivan a los participantes", dijo Medvedev.

Una corte de la norteña ciudad de Murmanks ordenó la semana pasada que las 30 personas de 18 países que estaban en el rompehielos Arctic Sunrise fueran retenidas bajo custodia por dos meses para realizar más investigaciones.

El grupo ambientalista dice que la protesta era pacífica y no significaba una amenaza.

El presidente Vladimir Putin dijo la semana pasada que los manifestantes claramente no eran piratas pero que habían violado la ley internacional.

El comité dijo que los fines pacíficos no justifican un "ataque, que significó una amenaza a la plataforma y a su personal".

Prirazlomnaya, la primera plataforma rusa de perforación en el Artico, tiene previsto comenzar a operar a fines de año y se espera que alcance un máximo de producción de 6 millones de toneladas por año (120.000 barriles por día) en el 2019.

Rusia, cuya economía depende de los ingresos de exportaciones energéticas, espera que el crudo y el gas del Artico le ayuden a alimentar un futuro crecimiento.

Greenpeace dice que la evidencia científica muestra que un derrame de crudo desde la plataforma, ubicada en el mar de Pechora, afectaría a más de 4.800 kilómetros de la costa norte de Rusia.

Naidoo calificó el trato de Rusia hacia los activistas como "la amenaza más grave al activismo pacífico de Greenpeace" desde que su barco Rainbow Warrior fue bombardeado y hundido mientras estaba en un puerto de Nueva Zelanda en 1985, cuando el grupo protestaba contra las pruebas nucleares francesas en el Pacífico.

El director de la filial argentina de Greenpeace, Martín Prieto, dijo que la acusación "es una demostración de crueldad por parte del Estado ruso", y sostuvo que la acción de los ecologistas no fue "un acto de piratería como la de los somalíes contra los barcos o los actos de Al Qaeda", sino una demostración pacífica.

La esposa de un argentino detenido viaja para asistirlo

Margarita Malig, esposa del activista marplatense de Greenpeace detenido en Rusia, Hernán Pérez Orsi (40 años) anticipó ayer que está realizando los trámites necesarios para viajar a ese país y acompañar a su marido "mientras permanezca detenido".

"Estoy haciendo los trámites pertinentes para poder viajar junto a mi hija Julia de un año y acompañar a mi esposo durante los meses en que permanecerá detenido en ese país", dijo Malig, quien es estudiante de psicología y profesora de pilates.

"Nos hemos reunido con autoridades nacionales como Daniel Filmus y el ex canciller Jorge Taiana en Buenos Aires, quienes se han comprometido y solidarizado con nosotros tras este aberrante hecho", señaló la joven.

Malig sostuvo que Filmus, en su carácter de presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, "se comprometió a impulsar una declaración en solidaridad con los ambientalistas argentinos, lo que para nosotros es un gran apoyo de parte de las autoridades de nuestro país".

"Hemos realizado días pasados una movilización pacífica a la embajada de Rusia en Capital Federal, además muchos actores, actrices y famosos se han sumado a nuestro pedido subiendo a la red social Facebook fotos con carteles que piden la liberación de Camila y Hernán" resaltó.Malig manifestó que cuenta con el apoyo del intendente de Mar del Plata, Gustavo Pulti, funcionarios, amigos y vecinos "sin ellos esta lucha sería insostenible" enfatizó.

"Mi idea es poder estar a su lado junto a nuestra hija quien estaba acostumbrada a ver a su papá todos los días por Skype mientras estaba en alta mar realizando su labor como comandante del barco", dijo.

"Miembros de Greenpeace nos ratificaron que apelarán la decisión del tribunal ruso, con el objetivo de buscar la liberación inmediata de los 28 activistas", afirmó.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS