Germán Rivarola es de esos jugadores cerebrales dentro de la cancha y que se mueve en el mismo tono cuando hace declaraciones. De igual forma se las ingenia para utilizar las palabras justas cuando quiere poner énfasis en alguna idea. Hablar de la ansiedad que pueda tener hoy Pirulo para salir a la cancha otra vez con la camiseta de Central es casi una obviedad, pero él mismo elevó ese pensamiento con una frase precisa. “Estoy un poco ansioso y con muchas ganas de escuchar el silbato del árbitro”, tiró el experimentado jugador en el mano a mano que tuvo con Ovación a días del reinicio del torneo. “Obviamente ya estoy pensando en lo que será el arranque, más en estos días porque queda sólo una semana”, agregó.
Desde el momento en que su nombre comenzó a sonar como posible refuerzo muchos hinchas se ilusionaron, mucho más después de que se concretara su llegada. Cuando sucedió eso Pirulo le dijo a este diario: “Tengo en claro que no voy a jugar por el gol del Pirulazo o porque haya mucha gente que me quiera. Debo rendirle al equipo en todo momento”. De esa frase, a principios de enero, a su discurso de hoy no varió demasiado. “Sé que la gente de Central me trató muy bien y que me tiene un cariño especial, pero trato de no pensar en esas cosas. Cuando entre a la cancha veré cómo es el recibimiento”, apuntó.
Por esa forma de razonar, hoy lo más importante para Rivarola pasa por centrar su atención en cómo se encuentra él como jugador. Y en ese sentido fue muy claro: “La verdad es que me siento bien y contento por haber realizado la pretemporada sin problemas y jugar todos los partidos amistosos. Era lo que quería para estar diez puntos en lo físico”, analizó.
—¿Qué te dejaron los 20 días que hace que estás de nuevo en Central?
—Me encontré con un grupo y un plantel muy bueno, que tiene muchas ganas de salir adelante y de poner a Central en la primera. Eso es lo más positivo que encontré.
—Más cuando el objetivo está tan claro y no hay lugar para otras metas.
—Por supuesto. Acá el único objetivo que hay es el ascenso. Es lo único en lo que pensamos.
—¿Futbolísticamente con qué grupo te encontraste?
—Con cosas muy buenas. Es más, por ahí me sorprendió un poco los buenos partidos que hicimos en la pretemporada. El equipo tuvo un funcionamiento muy bueno, pero lo que más rescato es que logramos hacer todo lo que el técnico nos pidió. Logramos bastante rápido todo lo que tiene que ver con la presión en la mitad de la cancha y esas cosas. Obviamente los partidos oficiales son diferentes, pero hasta aquí creo que respondimos en un 80 por ciento.
—¿Estos amistosos pueden tomarse como base?
—Sí, porque el hecho está en que todos los partidos que hicimos fueron buenos. No es que hubo uno malo u otro más o menos. Hasta la práctica que hicimos hoy (ayer) en el estadio fue muy buena. Eso demuestra que el equipo quiere y no se conforma.
—¿Cómo te sentís con el esquema que apostará el técnico?
—Muy cómodo. Es cierto que jugando de esta manera los laterales siempre vamos a tener un delantero delante nuestro, pero la idea es atacar igual. Por ahí no podemos llegar tanto hasta el fondo, pero tenemos la libertad de atacar y llegar hasta tres cuarto, siempre tratando de darle salida al equipo. El técnico pide eso continuamente y hace que el plantel se sienta importante.
—¿Pediste referencia de lo que es jugar en la Primera B Nacional?
—Obviamente apenas entré al vestuario y me puse a hablar con mis compañeros todos me dijeron que en esta categoría se juega de manera distinta, pero igualmente el técnico trabaja haciendo hincapié en la forma en la que se debe jugar. Más allá de eso, soy un convencido de que en el fútbol la diferencia la marcan los jugadores. Por más que se juegue de otra manera siempre terminan prevaleciendo los que tienen los mejores futbolistas. l


































