Envío esta carta, en apoyo a la publicada el lunes 25 de abril sobre la realidad de Roldán. Cada vez que veo la cantidad de lotes que se están vendiendo en la zona no hago más qué preguntarme cómo vamos a estar en cinco años más cuando todos esos terrenos empiecen a poblarse. Dicho por gente de Telecom, las últimas inversiones que se hicieron en la ciudad en telecomunicaciones fue en la época de Entel. Para tener teléfono tuve que esperar un año y medio, con denuncias en la CNC y Defensoría del Pueblo de por medio, con toda la pérdida de tiempo que eso implica, y finalmente gracias al consejo de un empleado empecé a pedir líneas y darlas de baja hasta que tuve la suerte de que se diera de baja una línea y la colocaran en mi casa. Sí, porque como no hay bocas, la única forma de tener teléfono es que alguien se dé de baja. No tengo agua potable ni cloacas. Paso horas y horas sin luz por mes, motivo por el cual tuvimos que comprarnos un generador. Con el problema del dengue, hace más de dos años que estoy reclamando a la Municipalidad que haga las zanjas en mi cuadra y todavía sigo esperando No, no vivimos en el Impenetrable, vivimos a 25 kilómetros de Rosario, pero la falta de respuesta de la Municipalidad y de las diferentes empresas brilla por su ausencia.































