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Promesa de espectáculo al fin en la Fórmula Uno

Cuando esta edición llegue a manos de la mayoría de los lectores, la Fórmula 1 ya habrá culminado su primera presentación del año con el Gran Premio de Australia.

Domingo 16 de Marzo de 2014

Cuando esta edición llegue a manos de la mayoría de los lectores, la Fórmula 1 ya habrá culminado su primera presentación del año con el Gran Premio de Australia. Sin embargo, los que merececidamente remolean un domingo, pueden verlo como si fuera en directo. A las 13, la señal Fox Sports repite un evento que, por lo que ocurrió ayer en clasificación, promete ser emocionante. Más si se mantiene la lluvia que empezó a caer en el medio. En cualquier condición de pista, el dominio de Mercedes fue claro, aunque el local Daniel Ricciardo les hizo las cosas difíciles con el mejor Red Bull a los dos pilotos de la Flecha de Plata, terminando intercalado entre el poleman Lewis Hamilton y Nico Rosberg. Y la sorpresa fue que el multicampeón Sebastian Vettel quedó afuera del último corte clasificatorio, por primera vez desde Bélgica 2012.

   Muchas sorpresas deparó el inicio de la actividad. La nueva era de los motores turbo cambió algo fundamental, que seguramente el televidente notó ayer o lo hará hoy si es que hasta el momento no observó nada de la actividad en el Albert Park de Melbourne: el sonido de los motores. Nada que ver con los V8 que se usaron en la pasada temporada. Los turbo V6, que no corrían desde 1988, suenan muy distintos, sin ese ruido fino y continuo de aquellos, y hasta en algunas ocasiones más parecidos a un diesel. Esa variante se notó claramente, como los problemas técnicos que muchos tuvieron, como por ejemplo Pastor Maldonado, en un día terrible para Lotus ya que los dos no pasaron la Q1.

   Pero además, la lluvia empezó a caer en medio de la primera sesión y alteró los planes de todos, al punto que el apuro por marcar tiempos provocó varias salidas de pistas. Para la Q2 pasó lo mismo, por cuanto el agua cayó con mayor intensidad y eso provocó que Kimi Raikkonen, por ejemplo, se pegara. O que Vettel, que anduvo por las paredes, se quedara afuera e hiciera un gesto de fastidio al quedar 13º, aunque después subió un puesto por el retraso de Valtteri Bottas.

   Para colmo, a Vettel su compañero Ricciardo lo eclipsó más, ya que el debutante australiano en Red Bull se manejó como pez en el agua y en su último intento con gomas intermedias en la Q3 le arrebató la pole a Rosberg, aunque Hamilton se la quitó segundos después con caucho para lluvia extrema, una muestra de la difícil condición de pista. Igual, el delirio tribunero se escuchó claramente por TV, como una cancha de fútbol, otro dato significativo, ya que los motores turbo no son tan intensos en sus ruidos como para opacar el de la gente.

   Excelente trabajo de los rookies Kevin Magnussen, cuarto con el McLaren (sólo Hamilton lo superó en un mejor debut clasificatorio, con un 3º puesto en 2007) y el ruso Daniil Kvyat, el mismo que el año pasado le quitó el título en la última carrera al argentino Facundo Regalia en la GP3. Mientras, Fernando Alonso metió 5ª a la mejor Ferrari.

   El GP Australia prometía emoción en la madrugada argentina. O para quiénes decidieron dormir y verlo tranquilo durante el almuerzo como si fuera en directo.

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