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Profesionalismo y contención

Hace dos años y medio tuve una fractura de fémur provocada por un medicamento que tomé durante largos años. Esto motivó que tuviera que someterme a una cirugía de urgencia, y así me encontré en un quirófano con un equipo médico dirigido por el doctor Gabriel Martínez Lotti

Domingo 07 de Septiembre de 2014

Hace dos años y medio tuve una fractura de fémur provocada por un medicamento que tomé durante largos años. Esto motivó que tuviera que someterme a una cirugía de urgencia, y así me encontré en un quirófano con un equipo médico dirigido por el doctor Gabriel Martínez Lotti. A pesar de los lógicos temores, la amabilidad y la contención que recibí por personas hasta ese momento desconocidas para mí fueron suficientes para darme tranquilidad ante la difícil situación que estaba atravesando. Fue largo el camino recorrido en todo este tiempo en busca de mi recuperación, que hoy felizmente puedo disfrutar. Pasé por cuatro cirugías y tratamientos. Durante estos dos años y medio he recibido del doctor Martínez Lotti y su equipo, entre ellos los doctores Gastón Chiesa y Rosendo Muñoz, una atención médica de excelencia, un compromiso profesional digno de destacar y especialmente contención humana ante mi problema de salud. No tengo más que palabras de agradecimiento hacia todos ellos, con quienes creo hoy tener una relación familiar. Aprendí gracias a ellos a fortalecer lo positivo de mi interior. No quiero olvidar de agradecer también a todo el personal del COT (Centro de Ortopedia y Traumatología), administrativos, radiólogos y kinesiólogos. Y termino con estas palabras del renombrado médico venezolano Jacinto Convit, que hago mías, para destacar el profesionalismo del doctor Martínez Lotti: “Los sentimientos de amor hacia el ser humano estimulan la vocación de servicio, que no es otra cosa que un profundo amor a la vida. El que abraza la profesión de médico tiene que tener un convencimiento profundo de que es un servidor público, en todo sentido”.

Juana Dora Levit

La escalada de los narcos en Rosario

Cuando en la década del 90 ingresa a la Presidencia el nefasto Carlos Saúl Menem tiene como vice a Eduardo Duhalde, y conociendo la trayectoria del peronismo, que siempre dice una cosa para hacer otra, prometió Duhalde que a partir de allí se terminarían la guerrilla y el narcotráfico. No existían entonces ni una cosa ni la otra, pero evidentemente fue la contraseña para darle entrada, sin límites, al narcotráfico. Rosario tuvo la “desgracia” de ganarle al peronismo y desde hace más de veinte años viene sufriendo una guerra no declarada donde le restan desde todo punto de vista la posibilidad de crecimiento, pues no recibe la provincia la coparticipación que corresponde para repartir entre sus ciudades y localidades y éstas se ven en figurillas para llevar adelante alguna obra pública. Por suerte Rosario está enclavada en el corazón de la Pampa Húmeda y cuenta con una riqueza propia que pocas ciudades tienen. El campo fue el motor principal, luego vinieron las grandes fábricas de cosechadoras locales, que se repartieron por todo el país. Todo esto hizo desarrollar una industria propia que a pesar del gobierno central no pudieron frenar. Hoy en día es una ciudad completamente transformada y el mote de “la Chicago argentina” no se debió a un engendro mafioso, que lo hubo, y se combatió con éxito, sino por ser la segunda ciudad de Argentina agroindustrial y exportadora. Últimamente se la quiso estigmatizar con la venta de droga y la proliferación de bunkers para su comercialización, que los hay, y pregunto si es la única ciudad que sufre este flajelo o está contaminado todo el país, donde se radicaron los más importantes carteles de la droga. Pero a Rosario se la tomó como ejemplo nacional para combatirlo, lo que hasta ahora sólo fue pura cháchara y propaganda para los diarios: una gran movilización de gendarmes en la ciudad, pero en las rutas por donde entra la droga no se ve nada de controles. Esta ciudad se transformó para bien porque hubo y hay un buen gobierno, y no importa su signo, son gente con un alto grado de honradez y decencia, y con algunos actos fallidos también pero no tan graves como para tenerla como ciudad de dudosa moralidad y seguridad, que hoy es patrimonio de todos los argentinos gracias a la corrupción del gobierno nacional.

Dusan C. Sigulin
sigulindc@yahoo.com.ar

Un llamado a la reflexión

Ayer un pedazo de mi corazón se destrozó. Hace diecisiete años conocí a un ser de luz, un nene tímido al principio, muy educado, un caballero en chiquito, pero a la vez alegre y jovial. Venía a mi casa junto con su hermanito a jugar con mis hijos. Desde entonces nos hicimos amigos de él y su familia. He vivido horas de dolor, viendo cómo una familia adorable, “los Bertini”, se destrozó en un segundo, por la imbecilidad de un energúmeno que nos arrancó un ser maravilloso, que era Mariano, o Berta como todos lo apodábamos. ¡Nunca te voy a olvidar!, me queda el consuelo de saber que estás en un lugar mejor, lejos de las miserias y mezquindades de este mundo. Les pido a todos que reflexionemos acerca de qué nos está pasando como sociedad; ¿qué está pasando en mi ciudad, Rosario? Debemos reaccionar, debemos exigir a las autoridades que también reaccionen, que se comprometan y hagan algo, y en serio, no para la foto o la campaña. No queremos más Bertas asesinados, no queremos más familias destrozadas por un alienado, un delincuente que, por robarte cualquier cosa (y digo cualquier cosa, el auto, un celu o un par de zapatillas), te mata a sangre fría, sin contemplaciones, sin siquiera tener conciencia de sus actos. Reaccionemos como sociedad, nosotros también somos humanos y tenemos derechos, derecho a ser cuidados y respetados, ya que somos nosotros, la gente decente y trabajadora, como son los Bertini, los que con nuestros impuestos también sostenemos las instituciones del Estado. ¿Cuántos Marianos más se necesitarán para que también reaccionen nuestros gobernantes? ¡Un beso querido Mariano; dondequiera que estés, nunca te olvidaré!

Marcela Yakoncick de Bella

Un llamado a la reflexión (II)

Me pregunto qué estaría haciendo Mariano si el destino no lo hubiese cruzado tan trágicamente... La misma pregunta me hacía el sábado por la tarde cuando, todavía shockeado y sin poder creerlo, me dirigía a su velatorio. Mientras cruzaba la ciudad, una hermosa tarde de sol me brindaba las respuestas: jóvenes reunidos, compartiendo un momento entre amigos, practicando deportes, riendo, disfrutando, viviendo... Minutos más tarde era testigo de las secuelas horribles que deja este flagelo que ya no vemos por televisión ni leemos en los diarios: la inseguridad, la pérdida absurda de un ser valioso y solidario, de una buena persona, el dolor indescriptible de su familia, la muerte... cada vez más real... cada vez más cercana... Me pregunto qué estaría haciendo Mariano... tal vez divirtiéndose en un boliche, viendo una película en su casa, o simplemente descansando para, el día siguiente, levantarse a estudiar... Me pregunto qué estaría haciendo Mariano, si no hubiese sucedido los que sucedió... y me pregunto qué estaría haciendo yo si no hubiese sido Mariano... si hubiese sido mi hijo... Y la respuesta me aterroriza: son las cinco de la mañana, no puedo dormir, y empiezo a escribir estas líneas...

Sergio Sutter Schneider
DNI 13.255.888

En torno a hechos de nuestro pasado

A través de este medio de comunicación quiero expresar mi preocupación por el comentario de nuestro vecino Eduardo D. Guido Brido que se publicó el 20/08/14. Efectivamente es un oprobio que para una ciudad cargada de historia, lugares y leyendas, que fue el puerto de la Confederación, que en algún momento no se sabía si era o no la capital del país, no haya guías turisticos que puedan hablar de nuestro grandioso pasado, de los héroes rosarinos que se enrolaron en la expedición de Manuel Belgrano; de los defensores de nuestra ciudad que hostigaron a las expediciones punitivas del centralismo porteño y obligaron a Juan José Viamonte a firmar un armisticio; de los guerreros guaycurúes que eran la custodia del brigadier Estanislao López y su entrañable valor que era ensombrecido por Bernardino Rivadavia; de los rosarinos que se unieron al Ejército Grande para luchar en Caseros. Me he enterado recientemente que una empresa de transporte fluvial lleva a turistas a las islas diciendo que ese es el lugar donde fue izada por primera vez la bandera. Los concejales y la Municipalidad de Rosario deberían ser más cuidadosos y no permitir con tanta ligereza la habilitación de industrias culturales que deforman y propugnan el reduccionismo de nuestro pasado con fines comerciales.

José Benvenuto Machinandiarena
DNI 12.113.446

¿Una verdadera democracia?

Soy un ciudadano argentino de más de setenta años, peronista por convicción, no obstante los muchos malos políticos que se dicen peronistas, pero que actúan de manera absolutamente contraria a lo que nos enseñaran el general Juan Domingo Perón y Eva Duarte, lo cual podemos ver y oír a cada rato, y repitiendo la palabra “democracia” constantemente. Digo que soy peronista por convicción, y es la pura verdad, ya que mi señor padre contó muchas veces cómo era su vida de ciudadano trabajador antes y luego de la Presidencia del general Perón y la señora Eva Duarte, con los enormes cambios que se produjeron en la Argentina, principalmente en favor de la clase trabajadora, y en modo especial para los argentinos de menores recursos. No obstante, por mi edad, tuve oportunidad de vivir un poco de esos buenos tiempos. En principio, tuve la alegría de ver a mis padres ir a vivir a su propia casa, construida por el Banco Hipotecario, lo que antes del gobierno peronista era un sueño imposible de llevar a cabo. Y en lo que a mí respecta, en esos años pude ver grandes cambios en lo que atañe a la escolaridad, con la implementación de “escuelas fábrica”, entre otras cosas, lo que me posibilitó el acceso, como hijo de un obrero, a tener un estudio secundario. Luego de esta introducción, quiero destacar el verdadero motivo de esta nota, ya que desde hace varios años me siento muy mal viendo a muchos políticos que se dicen peronistas cometiendo enormes errores de toda índole, robando descaradamente, ocupando funciones de alto rango, como legisladores algunos y otros en puestos de funcionarios públicos, con sueldos elevados, olvidándose por completo de la clase trabajadora y en modo especial de los jubilados, que luego de toda una vida de trabajo perciben un sueldo de hambre, a una edad en que más necesitan una vida digna, cosa por la que ellos no van a pasar, ya que ganan fortunas y tendrán una vejez feliz a costa de quienes trabajaron por más de treinta años y hoy padecen hambre y miseria en un país inmensamente rico, con todos los recursos imaginables para ser los primeros del mundo. Sin embargo, por culpa de los malos dirigentes y funcionarios, estamos endeudados y sumergidos en la miseria más enorme que se pueda imaginar, en lugar de estar al tope del mundo explotando toda la grandeza que nos dio la naturaleza, con una gran infinidad de recursos naturales que el mundo demanda. Por el contrario, traemos productos importados, a valor dólar, en lugar de usar lo nuestro.

Raúl Juan Cavallieri
DNI 6.028.484

 

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