La sorprendente victoria de Cristina Fernández de Kirchner en este ensayo de Elecciones Primarias Abiertas 2011 dejó atónitos a políticos y ciudadanos comunes. Es lógico que la mandataria se muestre eufórica, conmovida y muy “generosa”. Prometió bonanzas y repartió más “Netbooks” logrando las mil entregas a sólo dos meses de las elecciones definitivas de octubre. Parecería que se olvidaron de la verdadera Cristina Fernández; arrogante; soberbia; autoritaria; a la que no le tiembla el pulso cuando caprichosamente "veta” leyes del Congreso por Decretos de Necesidad y Urgencia que la perjudican. También olvidaron las asignaturas pendientes que no figuran en su agenda. El 82% móvil de los jubilados; la continuidad inflacionaria que jaquea los salarios; la inseguridad que sigue enlutando hogares bien constituidos; viviendas dignas y escuelas en buen estado. Es indigno seguir viendo en las provincias los hospitales atestados de enfermos paupérrimos. Es la realidad de nuestro país. Se nota el despilfarro y la funcionalidad de la “billetera” que compra voluntades . Por ello es notorio la corrupción del oficialismo, Con la Justicia funcional al gobierno y sin control del Congreso, el panorama no es propicio para la oposición ni para la población que sin duda pagará los platos rotos de esta gran “fiesta”.


























