La libertad de una persona termina donde empieza la libertad de otra. Partiendo desde esta premisa y del respeto al compañero como valor básico de un funcionario público, considero una falta grave que una persona, esgrimiendo un rango mayor no respete la prohibición de fumar en un espacio público, cerrado, sin ventilación y en plena época de las enfermedades que son de público conocimiento. Soy estudiante universitario y me encuentro realizando una pasantía en el Ministerio de Educación de la provincia, Regional VI, calle Gaboto 450, de esta ciudad. Desempeño mis funciones desde que ingresé en el área de sueldos. La jefa de dicha área es la persona a la que hago alusión en la nota. Considerando al fumador pasivo como un fumador más, a sabiendas de las consecuencias irreversibles del consumo del tabaco y con un gobierno provincial que siempre tuvo fuerte inversión en distintas áreas de salud, parece una contradicción importante que





























