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Por primera vez en la historia, la Iglesia habla de discutir el celibato

El recién designado secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, saliente nuncio de Venezuela, estimó que el celibato "no es un dogma de la Iglesia" y es un precepto que se puede...

Jueves 12 de Septiembre de 2013

El recién designado secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, saliente nuncio de Venezuela, estimó que el celibato "no es un dogma de la Iglesia" y es un precepto que se puede "discutir", en una entrevista publicada por el periódico "El Universal" en Caracas.

El celibato "no es un dogma de la Iglesia y se puede discutir porque es una tradición eclesiástica", dijo Parolin, al admitir que este debate es un "desafío" para el Papa Francisco, quien lo designó el 31 de agosto como número dos del Vaticano.

"El esfuerzo que hizo la Iglesia para estatuir el celibato eclesiástico debe ser considerado. No se puede decir, sencillamente, que pertenece al pasado. Es un gran desafío para el Papa", agregó en la entrevista.

Parolin, nacido en la región de Véneto (noreste de Italia), asumirá sus funciones el 15 de octubre en reemplazo del controvertido Tarcisio Bertone. Consideró que los cambios en el Vaticano, como promueve el Papa, se pueden lograr con un "espíritu democrático" y "una conducción colegiada de la Iglesia donde puedan expresarse todas las instancias".

"Siempre se ha dicho que la Iglesia no es una democracia. Pero es bueno, en estos tiempos, que haya un espíritu más democrático en el sentido de escuchar atentamente. Y creo que el Papa lo ha indicado como un objetivo de su pontificado", expresó.

Desde la elección en marzo de Francisco, una amplia reorganización de la Curia —el gobierno del Vaticano— está en marcha. El Papa nombró varias comisiones encargadas de abordar la reforma de esta institución y del banco del Vaticano. Las grandes líneas de la reforma de la Curia se darán a conocer a principios de octubre.

Parolin, de 58 años, se desempeñó como nuncio de Venezuela desde agosto de 2009 por designación de Benedicto XVI, en una gestión que se caracterizó por las tensiones entre el episcopado venezolano y el gobierno de Hugo Chávez, fallecido en marzo pasado.

El texto de la entrevista del diario venezolano es el siguiente:

—¿No existen dos tipos de dogmas, dogmas inamovibles instituidos por Jesús y los que vinieron después, creados por los hombres?

—Ciertamente. Hay unos dogmas definidos e intocables.

—El celibato no es...

—No es un dogma de la Iglesia y se puede discutir porque es una tradición eclesiástica.

—Que se remonta ¿a qué época?

—A los primeros siglos. Después la implementación se aplicó durante todo el primer milenio, pero a partir del Concilio de Trento se insistió mucho en eso. Es una tradición y ese concepto pervive en la Iglesia porque a lo largo de todo estos años han ocurrido acontecimientos que han contribuido a desarrollar la revelación de Dios. Esta finalizó con la muerte del último apóstol (San Juan). Lo ocurrido luego ha sido un crecimiento en la comprensión y actuación de la revelación.

—A propósito del celibato...

—El esfuerzo que hizo la Iglesia para estatuir el celibato eclesiástico debe ser considerado. No se puede decir, sencillamente, que pertenece al pasado. Es un gran desafío para el Papa porque él posee el ministerio de la unidad y todas esas decisiones deben asumirse como una forma de unir a la Iglesia, no de dividirla. Entonces se puede hablar, reflexionar y profundizar sobre estos temas que no son de fe definida y pensar en algunas modificaciones, pero siempre al servicio de la unidad y todo según la voluntad de Dios. No es lo que me plazca sino de ser fieles a lo que Dios quiere para su Iglesia.

—¿Y qué es lo que quiere?

—Dios habla de muchas maneras. Debemos estar atentos a esta voz que nos orienta sobre las causas y las soluciones, por ejemplo, de la escasez del claro. Entonces hay que tomar en cuenta, a la hora de adoptar decisiones, estos criterios (la voluntad de Dios, historia de la Iglesia), así como la apertura a los signos de los tiempos.

—Cuando el Papa se pregunta: "¿Quién soy yo para juzgar a los gays?", ¿qué no está diciendo?

—Está diciendo que la doctrina de la Iglesia es muy clara sobre este punto moral.

—Jesucristo nos acepta a todos tal y como somos.

—Sí, pero también nos pide que crezcamos y nos adecuemos a la imagen que él tiene de nosotros. La conducta de cada uno la juzga sólo Dios y esto lo ha dicho el Papa.

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