Los investigadores del caso del parricidio de la localidad bonaerense de Manuel Alberti, en el partido de Pilar, investigan si los restos calcinados que fueron encontrados ayer en un descampado cercano a la casa en la que se habría cometido el doble crimen pertenecen a Ricardo Klein, padre de Karen, presunta homicida junto a su medio hermano.
Según informaron fuentes de la investigación, un hombre le habría contado a la Justicia que él mismo llevó las bolsas con restos calcinados desde la casa de la familia al lugar en el que fueron hallados, a pedido del hijo de la víctima Miryam Esther Kowalczuk.
Por el hecho, están detenidos desde anteayer Leandro Yamil Acosta, de 25 años, hijo de la mujer, y Karen Klein, de 22, hija del hombre, quien habría confesado el doble crimen y señalado al joven como su autor material.
Ayer por la tarde, los investigadores intentaban determinar si los restos encontrados pertenecían al hombre, quien hasta el momento permanecía desaparecido.
En tanto, en una de las habitaciones de la casa en la que habitaba la familia, en la localidad de Manuel Alberti y donde se encontraron partes del cuerpo de la mujer, de 52 años, las pruebas de luminol que se realizaron demostraron la presencia de rastros de sangre, una evidencia que indica que en ese lugar se habrían cometido los crímenes.
Según trascendió, los investigadores sospechan que el hijo de la mujer es el autor de los crímenes, y quien le habría encomendado a un joven (que trabajaba con la familia en un circuito de reciclaje de residuos) que se deshiciera de tachos con restos calcinados en un descampado de la zona.
Ambos jóvenes, que además de hermanastros son pareja, se encuentran detenidos y habría sido la hija de Klein quien sindicó a su hermanastro como autor del doble crimen, al tiempo que aseguró que fue obligada a ayudarlo a deshacerse de los cuerpos.
Hallazgo macabro. Tras una denuncia de Roberto Klein, hermano de Ricardo, la vivienda situada en Sarratea al 2.700 fue allanada por la policía, que encontró los restos de la mujer depositados en tachos, en la terraza de la casa.
Mientras los jóvenes fueron inmediatamente detenidos, los mellizos de once años, los únicos hijos que eran fruto de la relación de la pareja asesinada, quedaron a resguardo de la Justicia.
Según trascendió, durante el allanamiento, los efectivos secuestraron de la vivienda ocho mil dólares, una pistola calibre 9 milímetros, una escopeta 12/70 y tres hachas, que serán peritadas para determinar si fueron utilizadas en el doble crimen.
La causa es investigada por el fiscal general de San Isidro, Eduardo Vaiani, quien subroga la Unidad Funcional de Instrucción Especializada en Delitos Conexos y que ordenó realizar las pericias correspondientes a los restos encontrados.