A Ezequiel Omar Céspedes le decían “Pío” en la zona de Vía Honda, un asentamiento que ya se cobró al menos cinco muertos este año. Tenía 31 años y vivía en Cerrillos al 4000, a metros de una cancha de fútbol donde habitualmente se venden drogas. Según fuentes policiales, pasadas las 22 del domingo una una moto con tres ocupantes pasó por la cuadra y sin decir palabra dispararon contra la casa de Céspedes y varias personas que estaban en la vereda intentado escaparle al calor del domingo. El muchacho recibió varios balazos en tórax, abdomen y piernas. Fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) donde murió horas después.

































