Once niños murieron en China al caer en un estanque el minibús en el que viajaban, según informó ayer la prensa.

Once niños murieron en China al caer en un estanque el minibús en el que viajaban, según informó ayer la prensa.
El accidente ocurrió anteayer la provincia oriental de Jiangxi, cuando el vehículo se salió de la carretera y cayó en un estanque de unos cuatro metros de profundidad.
El director de la escuela privada llevaba a 15 niños de entre cuatro y seis años en el minibús a través de la zona rural de Guixi. Según las primeras investigaciones policiales, el director había sobrecargado el vehículo, con capacidad para siete personas, y fue él quien provocó el accidente al conducir de forma "indebida". "Tres de los niños murieron en el lugar del accidente y otros ocho en el hospital", según informó la agencia Xinhua. "Los otros cuatro niños se encuentra en situación estable", según informó un portavoz del hospital. Este tipo accidentes son frecuentes en China.
Por otro lado, 13 estudiantes resultaron heridos en la provincia china de Hebei cuando un hombre les embistió con su coche. El hombre, de 48 años, había conocido el veredicto sobre el asesinato de su hija, con el que no estaba de acuerdo. Tras chocar contra un grupo de una veintena de jóvenes intentó incendiar el vehículo.
"Tres de los estudiantes que necesitaron atención hospitalaria estaban gravemente heridos", informó la agencia de noticias Xinhua. El detenido aseguró que no cree que los estudiantes heridos estuvieran relacionados con la muerte de su hija.



Por Lucas Ameriso
