Edición Impresa

Matan de tres tiros a quemarropa a un joven en la puerta de su casa

Ataque letal con una pistola calibre 9 milímetros en Biedma y Espinillo ayer a la madrugada. Un hombre ya identificado apareció, discutió con él y lo ejecutó en la calle.

Lunes 21 de Abril de 2014

Al mediodía de ayer, los vecinos del Fonavi de Seguí y Rouillón decían ignorar la suerte que había corrido David Samuel Lator, el muchacho de 27 años asesinado a balazos unas doce horas antes en la puerta de su casa en ese barrio. En la vivienda que ocupaba no estaban sus familiares. Solamente un desvencijado Ford Taunus Tuning estacionado en la puerta, al parecer del joven fallecido.

Fuentes policiales encuadraron el caso como una venganza: a Lator, un muchacho con antecedentes penales, lo mató un hombre con el que mantenía un viejo pleito.

Cerca de la 1.30 de ayer, el joven asesinado recibió a su cuñado, Lino David G., de 26 años, y a otros familiares en su casa situada en Biedma al 5600, a unos diez metros de Espinillo.

En un momento en que los dos hombres estaban en la vereda apareció en escena un hombre llamado Mario. Este comenzó a discutir con Lator por cuestiones que no fueron precisadas. El intercambio concluyó cuando Mario desenfundó una pistola calibre nueve milímetros y abrió fuego.

Tres balazos impactaron en el cuerpo de Lator: dos le atravesaron el pecho y un tercer tiro le impactó en el brazo izquierdo. El muchacho quedó derrumbado inmóvil en la vereda. Ante los gritos desesperados de la esposa de Lator dos policías del Comando Radioeléctrico lo llevaron al Hospital de Emergencias, donde murió a las 4.30 de ayer, unas tres horas después del incidente.

Voces reticentes. Ayer, un cronista de LaCapital intentó conocer detalles del violento suceso en la escena del suceso, pero la respuesta fue coincidente en todos los casos. Nadie afirmó haber visto nada ni pareció inclinado a hablar de lo ocurrido.

Un hombre maduro sentado en el garaje de su casa dijo con aspereza no conocer detalles del crimen. Solamente un taxista que vive en uno de los Fonavi contó que su esposa había escuchado estampidas. Parecía evidente por la resistencia que todos sabían más de lo que decía aunque preferían no abrir la boca. Tal vez no hablaron para eludir conflictos con los familiares de Lator porque éste, según un vocero policial consultado, tenía antecedentes penales por lesiones, resistencia a la autoridad, tentativa de robo y encubrimiento de robo.

En la escena del crimen, los efectivos de la policía científica recogieron cinco vainas calibre nueve milímetros. Pasado el mediodia de ayer, en la casa que ocupaba Lator con su pareja no había nadie. La humilde propiedad está ubicada delante de uno de los Fonavi de Biedma al 5600. Está pintada de azul, tiene techo de chapa y una ventana enrejada.

Anoche, una fuente policial señaló que el autor del homicidio está identificado, pero no había sido detenido. El fiscal Ademar Bianchini, de la Unidad de Homicidios Dolosos, optó por ser más cauto. "Tenemos algunos datos acerca del agresor", dijo en forma escueta.

Con relación a la motivación del crimen, el responsable de la acusación señaló que todavía no había corroborado si Lator tenía prontuario abierto. "Si el muchacho fallecido tuviera antecedentes penales no deja de ser una víctima en este caso y el incidente debe ser investigado en todas sus circunstancias", dijo una fuente de la pesquisa.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario