Un guardaespaldas murió y dos resultaron heridos cuando hombres armados atacaron el convoy en el que viajaba el gobernador de Chihuahua, uno de los estados del norte más afectados por el narcotráfico.

Un guardaespaldas murió y dos resultaron heridos cuando hombres armados atacaron el convoy en el que viajaba el gobernador de Chihuahua, uno de los estados del norte más afectados por el narcotráfico.
El ataque ocurrió anteanoche en Chihuahua, capital de estado del mismo nombre y a unos 1.200 kilómetros al noroeste de la ciudad de México, informó horas después el propio gobernador José Reyes Baeza. Afirmó que en ningún momento hubo una agresión directa contra su vehículo.
Uno de los agresores resultó herido y su estado de salud se reportaba como delicado.
El gobernador, quien canceló ayer un viaje a la capital mexicana, descartó especular sobre un posible intento de atentado en su contra.
Agregó que pedirá la participación de la Procuraduría General de la República para esclarecer el caso, debido a que las armas de los atacantes eran de alto calibre.
El gobernador informó ayer que se dedicará a participar en los funerales de su escolta muerto, y a analizar con su guardia personal medidas para reforzar su seguridad.
Renuncia.Apenas el viernes en Ciudad Juárez, la localidad fronteriza de Chihuahua que más violencia del narcotráfico ha registrado, el jefe de la policía local Roberto Orduña anunció su renuncia luego de que el crimen organizado advirtiera que si no lo hacía asesinaría más agentes.
Anteayer varios carteles fueron colocados en ciudad Juárez en los que aplaudían la salida de Orduña, pero amenazaban al alcalde Jesús Reyes con decapitarlo si apoyaba a ciertas personas, las cuales no fueron identificadas.
Las advertencias también incluían a la familia del presidente municipal.
Por otra parte, la violencia del crimen organizado y los carteles de las drogas se tradujo en más de 6 mil asesinatos en 2008. Más de 1.200 de los crímenes ocurrieron sólo en ciudad Juárez. l (AP)