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Los límites a la barbarie

La destacada. "Relatos salvajes" es una excelente película, dirigida por Damián Szifron, quien plasma en cada cuento el momento en que se traspasa la delgada línea entre lo "civilizado y la brutalidad".

Miércoles 10 de Septiembre de 2014

La destacada. "Relatos salvajes" es una excelente película, dirigida por Damián Szifron, quien plasma en cada cuento el momento en que se traspasa la delgada línea entre lo "civilizado y la brutalidad". Es el hombre al desnudo enfrentado a sus peores flaquezas. Creo que sensibiliza al espectador risueñamente, que llega a plantearse: ¿si no fuéramos civilizados, actuaríamos igual? O a sentir que la película nos da la revancha, aunque sea por un momento, de ese "otro yo", que cotidianamente sufre frustraciones e injusticias. Esto me retrotrae a un ensayo de Alicia Dujovne Ortiz que puede ser interpretado desde la fe o la razón. Desde la fe: Moisés un patriarca hebreo, desesperado por el estado de salvajismo y pecado en que se había sumido el pueblo que guiaba a través de los desiertos, busca el consejo divino para poder arribar a la Tierra Prometida, y recibe de Dios los Mandamientos: reglas que conducen a la salvación. Desde la razón: es un líder que ya no sabe cómo conducir a una masa hundida en el salvajismo y busca desesperadamente una idea que le permita evitar la extinción de su pueblo. En la soledad de su meditación y evaluando las causas de las permanentes riñas y disputas que atomizaban a sus bestializados seguidores, descubre el valor del "no", la utilidad del límite. Pero las limitaciones que el patriarca trajo del monte Sinaí sólo podría imponerlas invocando un poder con capacidad para premiar y castigar el cumplimiento de esas reglas. La única invocación posible para tal fin era decir que era la palabra de Dios. La humanidad fundada a partir de esos Mandamientos aprendió a frenarse a sí misma, a decirse a sí misma que no. Con el mismo criterio, desde la fe, están quienes temen con su comportamiento el castigo de la palabra de Dios o la premiación. Desde la razón: quienes manejamos los límites morales que no afecten al prójimo. En este momento de brutalidad, creo que alguien desde la Iglesia o la Justicia terrenal debería poner nuevamente en claro cuáles son los límites para aquéllos que viven en la barbarie.

Silvia Buonamico

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