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Lo condenaron a 9 años de prisión por balear a una travesti

El "Viejo cambicho" tiene 60 años y era vecino de la víctima, que quedó parapléjica. Ocurrió en 2010 en el barrio Las Flores.

Domingo 24 de Noviembre de 2013

El "Viejo cambicho", un hombre de 60 años residente en el barrio Las Flores, fue condenado por el juez de Sentencia Gustavo Salvador a 9 años de prisión por el intento de homicidio a balazos de Sandra, una travesti que vivía frente a su casa en España al 6900 y que recibió seis impactos de bala que la dejaron postrada en una silla de ruedas desde la noche del ataque, el 5 de noviembre de 2010.

Aquel ataque a Sandra expuso la existencia en Las Flores de una gavilla de jóvenes sin códigos que tomaron las empobrecidas calles del barrio y se hicieron un nombre cobrando peaje, robando e incursionando en el mejicaneo de pequeños vendedores de drogas. En esta condena, al "Viejo cambicho" se le sumó otra causa por uso de documento público en concurso real ya que al momento de ser detenido tenía una cuenta pendiente por circular en una moto con un permiso de conducir trucho. El fallo fue apelado por la defensa.

La banda vecina. Nada es ni fue fácil en Las Flores. Además de las privaciones impuestas por la pobreza, el barrio ha sido estigmatizado y postergado. A eso se sumó la aparición de "Los Cambichos" o "Chumbitas", lo que hizo que todo fuera peor. "Se creen que son dueños del barrio. Por ahí pasan en sus motos y te disparan por puro divertimento. Y si los enfrentás, te tenés que ir porque donde te encuentran te balean", explicó LaCapital un adolescente vecino del barrio en mayo de 2012, cuando la gavilla había sido mencionada en las crónicas policiales de seis homicidios en diecinueve meses (ver aparte).

Tampoco nada fue ni es fácil para Sandra, conocida dentro de la comunidad travesti de la ciudad ya que durante muchos años se movió en la zona de la plaza Libertad y del Mercado de Productores. Y tampoco para Jonathan David Avalos, uno de los apuntados por el ataque contra la travesti junto a su padre, el ahora condenado "Viejo cambicho.

"Jonita", como se conocía al pibe de 17 años, fue asesinado a balazos en Caña de Ambar y Melián por Sergio Ramón "Pototo" Portella la madrugada del 8 de junio de 2012.

Sandra es el nombre de fantasía de J.C.M., a quien en el barrio conocían también por el apodo de "Panqui", y que hoy anda por los 42 años. Miguel Avalos, correntino de Goya, era su vecino de enfrente, en España al 6900. Todos lo conocen allí como "Viejo cambicho". Tiene cinco hijos y uno de ellos era "Jonita". Hubo un tiempo en que Sandra y los Avalos tuvieron una relación tan buena que se sentaban a comer juntos. Pero una sdenuncia que Sandra hizo contra los hijos de Avalos en la subcomisaría 20ª a mediados de octubre de 2010 hizo añicos la relación.

La pelea. La noche del viernes 5 de noviembre de ese año Sandra estaba en su casa junto a amigas y una de sus hermanas. Pasadas las 22 golpearon las manos y una voz masculina la llamó desde la calle. La travesti salió al patio cercado con alambre y antes de que pudiera abrir la puerta escuchó: "Dale, matá al puto" y sintió el ardor del primer proyectil. En total fueron seis los plomos que le perforaron el cuerpo en el tórax y la espalda.

"Golpearon la puerta y me asomé. Era «Cambicho» con el hijo (Jonita). Y Cambicho le dijo (a Jonita): «Dale, matá al puto» y Joni disparó. El que disparó primero fue el viejo, después no sé quien siguió tirando porque me di vuelta y caí, esto fue desde el portón. «Cambicho» me dió dos disparos, el viejo que gritaba «dale matalo»", rememoró Sandra en una de sus declaraciones extractadas en la resolución. Sandra fue trasladada aquella noche en un móvil policial al Roque Sáenz Peña y de ahí al Hospital de Emergencias.

"Vi que salió mi hermana. Yo no podía ver hacia el exterior, hay una ventana pero tenía un cortinado, sentí los balazos. Uno tras otro. Montones. No calculo cuántos y siento los gritos de mi hermana que decía «ayudame». Salí obviamente corriendo y la encontré tirada en el piso. Me dijo «me pegaron en el corazón, no puedo respirar. Ayudame». Yo estudié enfermería y me enseñaron que no la puedo mover y ella me decía que le faltaba el aire. Le dije que no la podía mover, pero le pedí por favor que me dijera ¿quién había sido?. Y contestó «fue Cambicho y los hijos: Maxi y Jonathan». Le pregunté porque pensé que mi hermana se moría. Me decía «me muero, me muero». Desde adentro (de la casa) no pude ver quién disparó. Cuando salí a socorrer a mi hermana tampoco pude ver a nadie salir corriendo, es decir que no pude ver a los autores. Sé lo que me dijo mi hermana", explicó una de las hermanas de Sandra

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Lo que dijeron. Dos días más tarde la casa del "Viejo cambicho" fue allanada por orden de la jueza de Instrucción María Laura Sabatier. Se lo llevaron preso a él y a Jonita. Maxi se mantuvo prófugo. De la caja del medidor del servicio de luz la policía secuestró una riñonera negra y en su interior un revólver calibre 38 que tenía pólvora deflagrada en el caño. Jonita Avalos prestó declaración en el juzgado de Menores 3. El pibe dijo que esa noche estaba drogado al haber consumido "vino con gaseosa y se ve que (sus amigos) le pusieron pastillas. Yo no vi si le pusieron pastillas, pero calculo que le deben haber puesto ya que me puso loco. Quedé perdido. Me puso loco. Me perdió", dijo el pibe. Y enmarcó la pelea con Sandra en supuestas propuestas que la travesti le habría hecho y que lo molestaron. Esa bronca sumada a las pastillas que tenía la bebida lo descontrolaron. "Me fui yo solo hasta la casa del puto y golpeé para que salga. Y cuando salió le tiré tres o cuatro tiros. Y me fui corriendo. Desde ese momento no me acuerdo nada más hasta que aparecí preso", dijo Jonita según lo condensado en la resolución. Lo que si quedó claro es que el chico, que tenía 15 años y era inimputable, desvinculó a su padre del hecho.

El "Viejo cambicho" a la hora de explicar su situación dijo que al momento del ataque a Sandra estaba en su casa con su esposa. Que el contexto de la supuesta bronca de su hijo Jonita con Sandra era porque la travesti le vendía pastillas a los pibes y no aportó mucho más. El juez de Sentencia consideró que los dichos de los Avalos fueron "meros intentos para tratar de alivianar su situación procesal". E indicó que si bien el relato de la víctima no fue claro a la hora de identificar a los atacantes, no existe ningún dato que demuestre animosidad de la víctima hacia los Avalos, tal lo apuntó la defensa del "Viejo cambicho". La fiscalía había pedido para Avalos una pena de 14 años y la defensa la absolución. Ahora la Cámara Penal deberá analizar la apelación.

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