En una época en la cual la violencia ha trastocado la tranquilidad de los habitantes de México existe un movimiento urbano en Monterrey, en el noreste del país, que busca hacer de la ciudad un lugar más amable a través de la poesía.

En una época en la cual la violencia ha trastocado la tranquilidad de los habitantes de México existe un movimiento urbano en Monterrey, en el noreste del país, que busca hacer de la ciudad un lugar más amable a través de la poesía.
Acción Poética es un grupo creado para acercar la poesía a los habitantes del área metropolitana con versos que pintan sobre paredes públicas para provocar una sonrisa, un suspiro o una reflexión a quien pase por enfrente.
Armando Alanís, de 42 años, es el responsable de esta iniciativa desde hace 16 años, cuando su rebeldía y ganas de cambiar al mundo lo llevaron a tomar una brocha y un tarro de pintura y compartir el arte. "Creo en el amor, creo en la poesía y creo que se puede difundir de muchas maneras. La gente no lee o lo hace pero muy poco y el acceso a un libro es difícil. La idea surge de llevarles este género a lugares más visibles y al alcance, de ahí nace Acción Poética", explica a la agencia dpa Alanís, un licenciado en administración de empresas y maestro de literatura de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
La constancia del también autor de 15 libros y padre de dos hijos hizo trascender esta labor y ahora las frases o versos de no más de ocho palabras, escritas en negro sobre un fondo blanco, son los acompañantes efímeros de quienes acuden a su trabajo, a la escuela o al supermercado.
"Me faltas y todo me sobra", "Todo principia en tus labios", "Sé que existo si me nombras" o "El corazón es el lugar y el camino" son algunas de las que se pueden leer en los más de cinco mil muros que han sido tomados por la poesía. Algunas son de la autoría de Alanís y otras, de escritores que ha leído.
Cuando empecé el movimiento, creía que la poesía podía cambiar al mundo. Hoy sigo creyendo lo mismo. Desde hace 16 años salgo cada domingo a pintar las bardas (tapias) abandonadas. Cuando no lo hago me siento frustrado", explica.
El movimiento urbano se ha esparcido y ha adoptado tal popularidad que es común ver a jóvenes tomándose fotografías junto a las paredes pintadas, que luego suben a su página social. Incluso la gente le escribe a Alanís para sugerirle otras frases.
"Siento una gran satisfacción de ver que el movimiento se ha esparcido aunque yo no tenga nada que ver con las demás personas que pintan las paredes", comentó el artista.
Víctor Reyes, un estudiante universitario, se ha visto atraído por los versos de Acción Poética, camino a clases.
Incluso con "la dinámica citadina y las condiciones de inseguridad, es interesante darnos cuenta que en el espacio menos indicado te topas con alguna frase que puede incluso causarte ruido. Son frases que remueven recuerdos, cautivan a los enamorados y despiertan a los despistados".
Pese a que el movimiento no está destinado a contrarrestar la violencia, Alanís ha incluido en sus mensajes palabras alusivas a esta problemática que aqueja al estado de Nuevo León, donde está Monterrey, como "Más amor por favor", "Una ráfaga de suspiros" y "Que sólo estalle tu risa". Las estadísticas de muertes violentas siguen subiendo, pero él no se desanima. Sigue pintando muros cada domingo con la intención de arrancarle una sonrisa o una leve esperanza a los casi cuatro millones de habitantes de la zona metropolitana de Monterrey que, inevitablemente, se encuentran con uno de sus versos. l (DPA)
Un poema sorprende en un muro de la ciudad de Monterrey.
Por Nachi Saieg
