La mayor y más completa colección de juguetes del mundo, compuesta por más de 35.000 piezas, ha sido puesta a la venta en la sede de Sotheby’s en Nueva York, según informó un responsable de la casa de subastas. La Colección Jerni contiene miniaturas que datan de 1850 a 1940 y que reproducen trenes, estaciones de ferrocarril edificios o pueblos, y está valorada en “decenas de millones de dólares”, según explicó un portavoz de la compañía.
El conjunto no saldrá a subasta, sino que se ofrece como un solo lote para una venta privada, según explicó el citado portavoz, quien aseguró que ya ha habido varias personas interesadas en él.
“He tardado 50 años reunir esta colección pieza a pieza”, explicó su actual propietario, Jerry Greene, quien añadió que se fijó en “la calidad y el estado de los juguetes” para seleccionar los que formarían parte de su ambiciosa recopilación.
Entre ellos hay piezas europeas con valor histórico, ya que son reproducciones de estaciones de tren, puentes o edificios que fueron destruidos durante las dos guerras mundiales.
Sotheby’s exhibe en Nueva York hasta finales de este mes aproximadamente un 20 por ciento de la colección, que es la primera vez que se muestra al público.
“De todas las colecciones que he visto en más de 40 años, la Colección Jerni es por lejos la más grande y extensa con cientos de ejemplos raros que nunca he visto antes”, señaló Joe Freeman, un reconocido experto y restaurador de juguetes.
Por el precio y el valor de esta colección, es en realidad un lote para coleccionistas y fanáticos más que para que un chico pueda jugar con ellos.
Actualmente, en Sotheby’s, empresa que se encargará de la subasta, están expuestos cinco mil juguetes de toda la colección, porque no hay lugar suficiente para todas.
“La colección ha sido mi pasión permanente, pero ha llegado el momento que todos puedan disfrutar y apreciar estos maravillosos objetos. Espero que traigan alegría tanto a los demás, como me ha traído a mí”, dijo Greene al momento de anunciar que iba a vender su colección.
La idea de Greene es que compre el lote algún museo y que sea exhibido para que todo el mundo pueda verlo. Pero según dicen en Sotheby”s ya hay varios interesados y, como es una subasta abierta, ganará la oferta más importante.
Podría suceder que algún millonario excéntrico los compre, se los lleve a su casa, se los quede todos para él y no se los preste a nadie. Si eso sucediera, Greene se habrá quedado con millones de dólares pero habrá perdido el mayor tesoro de su vida. l






























