Hace algunos días nos enteramos por distintos medios que un anciano permaneció tirado y abandonado por horas en la vía pública y que ninguna institución gubernamental se quiso hacer cargo, salvo la solidaridad de vecinos que trataron de

Hace algunos días nos enteramos por distintos medios que un anciano permaneció tirado y abandonado por horas en la vía pública y que ninguna institución gubernamental se quiso hacer cargo, salvo la solidaridad de vecinos que trataron de
aliviarle tan desgraciada situación. No sé cómo terminó esta triste historia pero no debemos asombrarnos
cuando en el país con un "plumazo" sometieron a millones de ancianos a una situación similar después de haber trabajado y aportado por años. Es normal escuchar decir que la culpa la tienen los gobiernos anteriores,
pero eso no justifica que la señora presidenta vete el
82 por ciento móvil bien merecidos y reparta planes fomentando la vagancia. Hemos perdido la cultura del trabajo y estamos fabricando generaciones de vagos que cobran igual que un jubilado. Nosotros, los
ancianos, tenemos el compromiso de ir a votar,
pero cuidado, no lo divulguen porque lo más probable es
que la señora con un DNU (Decreto de Necesidad y Urgencia) prohiba el voto a los mayores de 65 años.
Esto parece un chiste pero con lo que ya pasó tenemos la muestra. Es hora de leer
la Constitución. Ahora nos quieren engañar con un descuentito en medicamentos y no se han dado cuenta que nadie puede vivir con 1.200 pesos mensuales Por eso les digo: paciencia, y jubilados a votar. Los jubilados queremos un país en serio y basta de malos ejemplos. Ahora un Premio Nobel es un traidor y premiamos a un señor que nos quiere hacer bañar en tres minutos y se cree omnipotente. Pero todo llega y no falta mucho para terminar con los corruptos de afuera y de adentro. Nadie puede decir hasta cuándo los nobles serán mansos y si no, pregunten quién es María Corina Machado.
Osvaldo Mistraletti

