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Investigan la muerte de una parturienta en Casilda

La Justicia investiga una denuncia sobre presunto caso de mala praxis en el Hospital San Carlos de Casilda, que derivó en la muerte de una mujer de 34 años tras ser intervenida por una...

Jueves 17 de Octubre de 2013

La Justicia investiga una denuncia sobre presunto caso de mala praxis en el Hospital San Carlos de Casilda, que derivó en la muerte de una mujer de 34 años tras ser intervenida por una hemorragia a causa de una rotura uterina durante el parto de su bebé, que nació con problemas y continúa internado en el Hospital Centenario, en Rosario.

María Eugenia Casarotto murió en el efector público casildense el sábado a casi dos días de haber dado a luz a su tercer hijo por medio de un parto natural con serias complicaciones que terminaron con su vida.

La denuncia que pone bajo sospecha el accionar médico fue realizada por su esposo, Fabián Miguel T., en la Unidad Regional IV de policía. Aunque no surgieron detalles sobre lo expuesto, trascendió que el hombre habría cuestionado la decisión de la obstetra de haber optado por un parto natural y no, como habría pedido la parturienta a raíz de intensos dolores, por una cesárea a fin de evitar riesgos. Asimismo habría planteado que la profesional no se encontraba en el efector al momento de la intervención de la paciente.

Medidas judiciales. El caso recaló en el Juzgado de Instrucción en lo Penal de Casilda, a cargo de Carlos Pareto, quien dispuso, entre otras medidas, enviar el cuerpo al Instituto Médico Legal de Rosario para la autopsia, así como el secuestro de la historia clínica. Si bien no fue confirmado, fuentes tribunalicias indicaron ayer a La Capital que "es altamente probable" que se convoque a una junta médica a fin de evaluar y determinar, una vez conocidos los resultados de la necropsia, si hubo o no negligencia médica.

La mujer cursaba 41 semanas de embarazo e ingresó al hospital el jueves pasado para una inducción programada de parto. Según fuentes hospitalarias, durante ese proceso, que llevo varias horas y "progresó normalmente", se le realizaron los controles tocoginecológicos pertinentes "sin advertir problemas", y a las 22 se le practicó el parto.

En la denuncia incluso se destacaría el alto nivel profesional con el que se atendió a la paciente pero se achaca el comportamiento de la obstetra por no haber tomado la decisión de indicar una cesárea que podría haber evitado el fatal desenlace, y por su presunta ausencia en el establecimiento en los últimos 40 minutos antes del parto.

El caso. Más allá de las circunstancias que son materia de investigación para determinar si existió o no responsabilidad médica, lo cierto es que mientras se practicaba el parto la paciente hizo una hemorragia. El hijo fue derivado de urgencia al hospital Centenario de Rosario tras reanimarlo de un paro generado por su insuficiencia cardiorrespiratoria.

Al ser sometida quirúrgicamente se constató que la mujer había sufrido una rotura uterina que le provocó un sangrado masivo. En la riesgosa cirugía fue sometida a transfusiones de sangre y, pese a los esfuerzos para salvarle la vida, murió tras permanecer internada en terapia.

"Estamos muy dolidos por esta muerte pese a saber que la rotura uterina es una complicación de la más graves de la obstetricia", dijeron desde la dirección hospitalaria, que se puso a disposición de la Justicia.

Profesionales del efector consultados por este diario especificaron que "la paciente ya había tenido dos hijos por parto vaginal y no refirió ni consta en la historia clínica antecedentes de accidentes obstétricos", y consideraron que "se actuó correctamente", contra lo que dicen los familiares. Algo que deberá develar la Justicia.

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