A fines de junio de este año, llamé a la empresa Telecom para solicitar una nueva línea de teléfono. Se me informó que en diez días recibiría la factura correspondiente a la instalación y que, una vez que se abonara dicho pago, la conexión se haría durante los 20 días corridos posteriores al pago. Luego de ver que no había recibido la factura, llamé a la compañía y se me indicó que había ingresado a la cuenta un código de demora por "expansión de obras", el cual podía tomar hasta 75 días corridos. Hoy volví a llamar para verificar el estado de la situación y se me informó de un segundo código de demora, que ingresó a la cuenta el día 7 de agosto, y por el cual se expande la conexión 75 días corridos más a partir de la fecha de ingreso del código. Aparentemente, la causa de este segundo código es la faltante de permisos municipales para establecer la conexión. Aparte de estos inconvenientes, se suma el hecho de que la empresa tiene una aparente adjudicación de la zona en donde pedí el servicio telefónico, por lo fue imposible que otras compañías habilitasen el servicio que tanto necesito. Todo esto podría haberme costado un trabajo si no hubiera encontrado un lugar alternativo para recibir mis llamados telefónicos. Pero para ello, tuve que invertir más de mi tiempo y si no hubiera encontrado dicho lugar las consecuencias hubieran sido de gran importancia monetaria. Como futura clienta, ya me encuentro más que insatisfecha; y me molesta muchísimo saber que Telecom es la única compañía que puede proveerme un servicio tan básico como un teléfono de línea que tanto necesito y por el cual no puedo esperar cuatro meses.





























