El pasado 19 de febrero me dirijo al Distrito Centro con el objeto de patentar un coche cero kilómetro. En la oficina de rodados (box 14) la empleada observa la documentación prolijamente abrochada por el Registro de la Propiedad Automotor y argumenta que el formulario 1057 otorgado por dicho registro es fotocopia. Le advierto que se adjunta original y fotocopia, ya que los sellos y firmas son originales. Consulta con su compañera del box 13 y asevera que no podrá ser realizado el trámite. De manera que vuelvo al Registro y amablemente su titular agrega una nota aclarando que lo que debe considerarse es la originalidad de sello y firma del otorgante y no la de la planilla. Pude así concretar mi trámite, previa cola y espera en el distrito por segunda vez. Pero sugiero a ambas señoras que se asesoren, pues es su obligación conocer las pautas de su trabajo, que consulten a su superior y que abandonen su actitud omnipotente y desconsiderada, ya que esto me significó gastos de movilidad, pérdida de tiempo y la misma indignación de siempre.































