Ha tomado estado público recientemente la inercia del personal policial cuando se requiere su auxilio, que no es nada más que el cumplimiento de su deber. Me refiero al episodio ocurrido con la Subcomisaría 24º, donde resultó que cuando fueron a realizar una denuncia se encontraron con la puerta cerrada. Pero debo decir que, lamentablemente, no es el único caso, ya que tengo conocimiento de otros protagonizados por personal de la 14ª. Independientemente de situaciones particulares, considero que nuestros gobernantes deben de tomar real conciencia de lo que significa una dependencia policial y las funciones que tienen que cumplir, ya que parecieran haberse convertido en meras oficinas administrativas que sólo cuidan que el lugar no quede "solo". Pregunto: ¿no sería conveniente contratar para ello a un portero? Porque, tal cual están las cosas, no hay diferencia alguna y por lo menos no se alentarían las falsas ilusiones de que el Estado nos protege a través de sus fuerzas y dependencias policiales. Doctor Cuenca: ¿vale la pena anunciar permanentemente desde el gobierno el aumento del plantel y de los móviles? Porque si éste es el resultado, estamos despilfarrando los recursos de los contribuyentes.































