Las reglas que evitan que los profesores en Gran Bretaña controlen o conforten a los alumnos a través del contacto físico serán removidas bajo un nuevo plan para garantizar que los maestros hagan valer su autoridad en clase, dijo el secretario de Educación Michael Gove.
Gove dijo que “aclararía o reduciría” las cerca de 1.000 páginas del reglamento para profesores sobre disciplina e intimidación escolar.
“A los profesores les preocupa lograr un grado de disciplina, cualquier alumno rebelde puede decir «conozco mis derechos» y los profesores se vuelven reticentes a la hora de hacer valer su autoridad”, sostuvo Gove.
El ministro prometió que pondría fin a las llamadas reglas de “no tocar” aplicadas en varios colegios, que impiden a los profesores tener contacto físico con los estudiantes, aunque sostuvo que no pensaba que al personal de una escuela debería permitírsele golpear a los alumnos.
“Yo creo que los profesores deberían saber que pueden controlar físicamente a los niños, que pueden interponerse entre dos chicos que pueden estar causando problemas y que pueden sacarlos del aula de clases”, indicó.
“Lo importante es que los profesores sepan que tienen el control y que este departamento y el sistema de justicia los respalda”, indicó.
Gove también dijo que los educadores deberían tener autoridad para registrar a los alumnos en busca de cualquier cosa que esté prohibida en la escuela y prometió el derecho a anonimato para los profesores que afrontan acusaciones de los estudiantes. l (Reuters)

































