El grave problema que tiene nuestro país es la falta de educación de millones de ciudadanos. Domingo Faustino Sarmiento, quien fue presidente de la República desde 1868 hasta 1874, decía: "Todos los problemas son problemas de educación". Mirá cuántos años hace y todavía seguimos con las mismas dificultades. A muchos argentinos les importó y les importa un bledo ser educados, respetuosos con los semejantes. Las consecuencias hoy son lamentables. Hay gente que ignora lo más elemental de la vida, que es el buen comportamiento.Y lo que es peor; no le interesa cambiar, modificar su conducta. Este país es un viva la pepa. Muchos hacen lo que quieren y no respetan nada. Esto va más allá de contar o no con gobernantes probos e idóneos, es el pueblo quien debería dar ejemplos para cambiar la pésima realidad que atravesamos. A diario, se observa con profunda decepción cómo los individuos dan rienda suelta a sus intenciones. Cruzan un semáforo en rojo, no respetan la senda peatonal, estacionan en doble fila, usurpan viviendas, arrojan proyectiles en un estadio de fútbol, roban, arrebatan, irrumpen en las casas ajenas... y nunca pasa nada, jamás se sanciona y condena a esa gente que ha elegido un camino equivocado. Faltan controles, hacer valer nuestros derechos, orden, organización, pero por sobre todo falta educación.






























