Había logrado que los médicos se creyeran que padecía una ceguera total. Así logró que la Seguridad Social italiana le asignara una pensión mensual por invalidez, con derecho a una indemnización por acompañante. Durante ocho años cobró 235.000 euros. A.M., de 66 años, de origen palermitano (Sicilia) y residente desde hace 40 años en Pinerolo (Turín), al norte de Italia, llevaba una vida normal: hacía la limpieza de la casa, así como sus compras diarias con paseo desenvuelto por mercados y tiendas, mirando con atención los productos que compraba, sin perder la ocasión para entretenerse a echar un vistazo a las vidrieras. Ni siquiera necesitaba lentes. La Guardia de Finanzas la filmó, descubriendo que tenía seis departamentos y una abultada cuenta corriente. Para que no hubiera duda, la mujer fue inducida a esquivar a un policía de paisano con un carrito de bebé. (DPA)





































