Como muestra de los vaivenes de las teorías dominantes, vale recostarse sobre el caso europeo, donde los actores centrales de la crisis todavía vigente avanzaron y retrocedieron con medidas que fueron desde gigantes paquetes de ayuda pública a recortes profundos en las prestaciones de esos mismos Estados.
Para Heymann, Europa atraviesa una tensión “entendible” muy parecida a la que se vio en las crisis de los emergentes y en Argentina.
ESTIMULOS. Por una parte, una economía que tiene problemas de demanda puede requerir un estímulo público, pero por otro lado el problema de la solidez fiscal también debe ser tenido en cuenta.
El punto es que hoy en Europa se ven situaciones muy diferentes entre economías con solidez fiscal, como Alemania, y otras con graves problemas de solvencia como Irlanda, Portugal, y Grecia, donde ya no hay mucho margen para estímulos.
“Es importante hacer una distinción entre aquellos fenómenos que pueden ser atendidos con inyecciones de demanda, y los que en cambio demuestran problemas de solvencia serios, porque ahí la cosa es mas profunda”, explicó, para agregar que los países del sur europeo no saldrán del agujero con política expansiva, porque el tema en discusión es su capacidad de repago.
EL EURO. Con respecto al corset que la moneda común significa para los europeos del sur, el profesor de la UBA aseguró que se trata de una historia “incluso mas compleja que la argentina”.
“Acá, a pesar de la crisis profundísima, había al menos había una moneda nacional que circulaba, eran papeles locales y los precios estaban en pesos, eso ayudó mucho a que no se desbocaran los precios”, sostuvo.
Es que en Europa existe además un problema de credibilidad inicial muy fuerte, atado a la solvencia fiscal de varias naciones. Por eso, Heymann aseguró que una salida del euro “sería incluso peor que nuestra reestructuración de deuda”, y que en el caso europeo ninguna solución es buena.