El 16 de julio de 2013 se firmó el acuerdo con la americana Chevron para desarrollar la producción de hidrocarburos en Neuquén (Vaca Muerta). Hubo rechazo de los mapuches y Quebracho se opuso. La ciudadanía joven que no vivió el pasado, debe saber que este tema es repetitivo en nuestra historia. Corría el año 1958, donde el país tenía una grave crisis petrolera. Consumíamos 15 millones de toneladas de petróleo y producíamos 5 millones. Con la tercera parte de lo que exportábamos, comprábamos el faltante. El presidente de la Nación, Arturo Frondizi, brillante estadista, había escrito el libro “Petróleo y Política”, con un concepto nacionalista encomiable, afirmando que YPF podría lograr el autoabastecimiento de petróleo sin pedir ayuda a nadie. Postura antiimperialista. Asumió el cargo de presidente y como era muy inteligente, se dio cuenta de que lo escrito no servía, faltaba el dinerillo. Primera meta de Frondizi: el autoabastecimiento. Segundo: los yacimientos sólidos, líquidos y gaseosos son bienes del Estado nacional, a cargo de YPF, Gas del Estado YCF. Tercero: no se dan concesiones, sólo locación de obras. Cuarto: el petróleo que se extraiga, se entrega a YPF. Se compran 36 equipos de perforación petrolíferas, que llega a más de 100 y en el año 1960 acaban con la “dieta eléctrica” y apagones. Se construye “Campo Durán”, crea industria petroquímica, multiplica por cinco la producción de caucho. Duplica producción de petróleo a 10.400.000 toneladas de petróleo. Hace contratos con 3 empresas, con locación de obras y servicios. No alcanza, no tiene divisas para comprar el petróleo que falta y negocia con la poderosa “Standard Oil” un contrato de explotación petrolera. Rechazado por la oposición. Frondizi declara “la batalla del petróleo”. En cuatro años logró el autoabastecimiento. Cuando subió el gobierno radical, anularon los contratos con los yanquis, se tuvo que pagar más que si hubieran seguido sacando petróleo. Habían prometido que si ganaban, anulaban contratos. Cumplieron. Esto sucedió, cada uno puede pensar como quiera, pero cuando recuerdo el pasado, los errores que se cometieron, la política del que gana destruye lo que hizo el anterior, la impericia que produce daño. Este tema es demasiado extenso, los estudiosos desarrollaran el pasado. Espero que Cristina tenga más suerte que Frondizi y logre el autoabastecimiento sin sobresalto y sin malos agoreros.




























