Encontraron muerto en un aljibe a un locutor desaparecido en Paraná
El locutor de 41 años desaparecido hace una semana en la ciudad de Paraná fue hallado muerto
ayer en el fondo de un aljibe situado en un baldío de las inmediaciones de su casa, al este de la
capital entrerriana. El hallazgo llenó de consternación a sus familiares, quienes aguardaban el
resultado de la autopsia para obtener más precisión sobre las circunstancias de la muerte. Los
investigadores no descartan que pueda tratarse de un accidente...
27 de octubre 2009 · 01:00hs
El locutor de 41 años desaparecido hace una semana en la ciudad de Paraná fue hallado muerto
ayer en el fondo de un aljibe situado en un baldío de las inmediaciones de su casa, al este de la
capital entrerriana. El hallazgo llenó de consternación a sus familiares, quienes aguardaban el
resultado de la autopsia para obtener más precisión sobre las circunstancias de la muerte. Los
investigadores no descartan que pueda tratarse de un accidente, un suicidio, o un crimen, aunque a
simple vista el cuerpo no presentaba lesiones.
El locutor Gabriel Insaurralde, de la radio LT 14 de Paraná, había sido
visto por última vez hace siete días. Como no se presentó a trabajar sus familiares radicaron un
pedido de paradero. Tras varios días de investigación policial y judicial sin datos concretos, este
fin de semana las autoridades iniciaron un amplio operativo rastrillaje. Ayer a la mañana
recorrieron las inmediaciones de la casa del locutor, de la calle Balbín 2997, ubicada a corta
distancia del ingreso al aeropuerto de la capital entrerriana.
En medio de esa búsqueda los efectivos inspeccionaron un viejo aljibe y
pozo negro situado a unos 250 metros de la casa del locutor. Un macabro detalle reveló de inmediato
que un cuerpo estaba sumergido en el poco, cubierto con agua hasta la mitad, ya que sobre la
superficie asomaba una mano.
El aljibe está en un terreno baldío que los investigadores calificaron
como peligroso, ya que “cualquier persona podría haber caído al interior del pozo, cubierto
con vegetación de la zona”. El juez de instrucción Carlos Ríos dispuso entonces que personal
de Bomberos Zapadores se ocupara del rescate sin descender al fondo del pozo y finalmente el cuerpo
fue rescatado con sogas.
Un inspector municipal de tránsito que participó del operativo informó
al magistrado que por las vestimentas y las zapatillas se trataba de Gabriel Insaurralde. Luego el
cuñado del locutor, Marcelo Suárez, reconoció el cuerpo, ya que el resto de los familiares aún no
había llegado.
La confirmación de que se trataba del locutor sumió en la angustia a
vecinos, amigos y compañeros de trabajo que se agolparon en el lugar. El director de LT 14, Alberto
Campo, contuvo a la hermana de Insaurralde, quien comenzó a llorar sin consuelo.
Sin lesiones. Hasta anoche no estaba clara la causa de la muerte del
locutor. “No descarto ninguna hipótesis”, dijo al respecto el juez Carlos Ríos al
diario Uno de Paraná, tras ser consultado sobre si podía tratarse de un homicidio, un accidente o
un suicidio. No obstante, indicó que en el primer examen del cadáver no se advirtió ninguna señal
que “pueda dar crédito a que se esté frente a un homicidio, ya que no había rastros de
violencia en el cuerpo, por lo menos a simple vista”.
“En la autopsia se deberá establecer con certeza si se está ante
el cuerpo de Insaurralde y luego se deberán determinar los motivos del deceso. Para dar mayor
prolijidad a la autopsia dispuse que participen dos forenses”, reveló el juez.
Con respecto al tiempo que llevaba el cadáver en ese lugar, el
magistrado precisó que “el cuerpo se encontraba hinchado y algo deforme, pero al estar dentro
del agua había buena conservación”, datos que serán de utilidad para precisar la fecha de la
muerte. Asimismo, indicó que Insaurralde “se encontraba con el torso desnudo y un pantalón y
zapatillas que fueron reconocidos por un familiar”.
Con respecto a la probable causa de muerte, consideró que “se pudo
haber caído por accidente buscando un perro que se le había ido, puede ser un homicidio aunque no
hay lesiones visibles o puede ser un suicidio por más raro que parezca. Todo lo estamos
investigando”.
Dudas de la familia. En tanto María Elena Insaurralde, hermana melliza de
Gabriel, puso en duda la versión del accidente: “Yo no voy a acusar a nadie, pero en ese
lugar existe un aljibe y ese dato no lo sabíamos. Por eso pensamos que pudo ser alguien que conoce
muy bien el lugar, aunque no acuso a nadie, ya que camino al aljibe hay huellas de un auto”,
dijo al diario Uno de Paraná.
“Si buscaba un perro, como se dijo, ¿por qué cerró la casa con
llave y puso la alarma? Es claro que uno no anda por la vida cayéndose en los pozos. No tenía por
qué andar por ese lugar. ¿Con qué necesidad va a ir ahí?”, planteó. “Yo no sé qué pasó.
Sé lo mismo que la prensa y estoy desconcertada”, dijo la mujer, quien indicó que su hermano
será velado hoy en una sala de la capital entrerriana.