En un pequeño diccionario de la lengua española leí que encallar es quedar detenido un barco en el fondo de arena, fango o piedra. El pasado lunes encallé, no una embarcación sino mi auto en un cráter gigante ubicado en Unión casi esquina Baigorria.Transitando muy tranquilo por la zona norte de la ciudad, en Baigorria al 1500, doblé en calle Unión para tomar Perdriel y ahí quedé. Por suerte mi coche es liviano y entre varios lo pudimos sacar y sólo recibió unos rayones en la parte baja. Ahora entiendo la importancia del Congreso de la Lengua efectuado en 2004 en Rosario. La ciudad está tan destruida que uno no encuentra palabras para describir las penurias que padecen los rosarinos. Y ahí vamos en la búsqueda del mataburros y así nos instruimos. Por eso se podría agregar en el diccionario a la palabra "encallar": caer en un pozo rosarino y "cráter" debería pasar a denominarse no sólo a la boca de un volcán sino a los agujeros que nadie tapa en la ciudad de Rosario, Argentina.





























