La presidenta Cristina Fernández de Kirchner despidió ayer en la mañana en el aeropuerto de Río Gallegos a los familiares de soldados caídos en la guerra de Malvinas, que viajaron a las islas para inaugurar un cenotafio en el cementerio de Darwin. La mandataria les dijo que “ustedes no solamente van a ver a sus muertos, sino a los muertos de todos, porque los muertos de ustedes son también los nuestros”, y afirmó que “en el siglo XXI un presidente argentino también irá a las islas a rendirles homenaje”.
Emocionada hasta las lágrimas y abrazando a cada uno de los familiares, dijo que “un día de este siglo, un presidente argentino va a ir a rendir homenaje a sus muertos, en nombre de los derechos legítimos que tenemos sobre esas islas, en nombre del derecho de la comunidad internacional, porque deberán entender que no pueden existir enclaves coloniales en pleno siglo XXI”.
En el vuelo 993 de la línea LAN, el contingente partió a las 8.25 hacia Puerto Argentino, luego de ser despedidos por la presidenta, quien caminó hasta la escalerilla del avión acompañada por el ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, y el gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta.
La jefa de Estado afirmó que “asistimos a un gesto que parece mentira que haya tardado tanto tiempo en darse”.
Explicó que el tema Malvinas “debe ser una lucha inclaudicable en el marco del derecho internacional y lo que marca las Naciones Unidas sobre la soberanía de los países”.
Reiteró su reclamo para que Gran Bretaña acepte “sentarse a negociar la soberanía” de las islas y subrayó que en el siglo XXI “un presidente argentino irá a honrar a los muertos porque nuestro dominio sobre las islas es imprescriptible, legítimo e inclaudicable”. l (Télam)






























