Soy una clienta de la sucursal Nº 14 de Correo Argentino y cada vez que voy admiro a esas empleadas que gentilmente atienden a los clientes con esmero, respeto y tolerancia. Pero me pregunto: ¿dónde quedó aquel antiguo correo, donde sólo uno enviaba una carta o una encomienda y se retiraba? Ahora todo ha cambiado, además agregaron trámites de la Ansés, subsidios por nacimiento, casamiento, adopción, fallecimiento y con pago fácil cada vez se cobran más servicios. Si el Correo hace todos los trámites, pregunto: ¿Ansés trabaja?, ¿los bancos siguen cobrando servicios? Porque las colas en esa sucursal de Correo son interminables. Entiendo que estos arreglos favorecen a las personas que ocupan los altos puestos del Correo. Pero ¿piensan en los trabajadores de esta empresa cuánta responsabilidad enfrentan, en su salud mental, ya que trabajan eficientemente nueve horas corridas? Por favor, hagan algo por estos dignos empleados.































