Estimo que el tema del caos del tránsito de vehículos en el centro de Rosario merece algunas consideraciones. Debemos aprovechar la experiencia de otras ciudades, como la ciudad de Buenos Aires que dispuso que el 70% del microcentro será área de prioridad para el peatón, desalentando el uso del auto, y la peatonalización paulatina de varias calles céntricas, para humanizar el espacio público y la puesta en valor del microcentro. La implementación de los carriles exclusivos no beneficia al centro comercial, ya que los pesados colectivos lanzados a velocidad durante 300 metros representan un peligro para el peatón, y las indignas paradas cada tres cuadras hacen que allí se junten permanentemente unas 100 personas en un espacio reducido de 30 metros, en angostas veredas de 1,40 metros de ancho, apiñadas, luchando y peleando para subir y bajar de las 10 líneas de colectivos que tienen sus paradas en los tres palos indicadores (ejemplo de paradas indignas de Entre Ríos con San Lorenzo y con Santa Fe). Es por eso, que las paradas en el microcentro se deben hacer cada 100 metros intercaladas para que los pasajeros se puedan distribuir mejor en paradas dignas con asientos y con techos. Los carriles exclusivos con paradas cada 300 metros se justifican en avenidas de tránsito rápido para ganar tiempo en el recorrido, pero no para el centro. Los comerciantes también deben admitir en su propio beneficio la conveniencia de limitar y desalentar el ingreso de vehículos particulares al microcentro, ya que el automovilista no puede comprar desde arriba del auto, en cambio sí lo haría en áreas peatonales. Además, para ordenar el tránsito céntrico se hace imprescindible reglamentar y ordenar las tareas y horarios de carga y descarga de mercaderías, dejando despejados y libres los espacios señalados para el ascenso y descenso de los pasajeros de los colectivos y de los taxis. Será tarea de las autoridades respectivas de la Dirección de Tránsito o de quien corresponda disponer las medidas adecuadas para el ordenamiento del tránsito vehicular en el centro de la ciudad.


























