José Hernández publicó en 1872 su genial “Martín Fierro” y en 1879 “La vuelta de Martín Fierro”. Ambos libros, traducidos a más de setenta idiomas, son el máximo exponente de la literatura gauchesca y considerados la obra cumbre de las letras argentinas. Sobre ella Ricardo Rojas opinaba que “el gaucho dejaba de ser un hombre fuera de la ley para convertirse en héroe nacional”. Leopoldo Lugones definía al gaucho “como emblema de la argentinidad”. José María Rosa señala a este poema gauchesco como una “interpretación de la historia nacional”. Críticos literarios e historiadores especularon siempre si el gaucho Martín Fierro existió realmente o si el personaje fue un sujeto ideal fruto del talento del autor y aunque la polémica es razonable, es más probable que la verdad se encuentre en la historia del Regimiento 11º de Infantería. Este cuerpo de combate, creado hace 200 años el 8 de noviembre de 1814, integró el Ejército Libertador de San Martín, siendo su primer jefe Juan Gregorio de Las Heras. Intervino en las campañas libertadoras de Chile y Perú cubriéndose de gloria y en 1912 fue destinado a Rosario donde miles de jóvenes cumplieron con su servicio militar, retornando en 1964 a la provincia de Mendoza. Nuestra ciudad lo honró dando su nombre a una de sus calles: “Regimiento de Infantería 11º”. La larga historia militar de esta unidad, destinada a la zona de Tandil en 1865 y comandada entonces por el coronel Álvaro Barros, se enorgullece también por haber sido protagonista fundamental del Martín Fierro. Álvaro Barros, comandante de la frontera sur y posteriormente fundador de Olavarría, le contó a su amigo José Hernández que en sus filas revistó un gaucho “desacatado” que respondía al nombre de Melitón Fierro, valiente, generoso, amante de su tierra al que las injusticias de la época lo vuelven un gaucho ladino y matrero, pero que nunca dejó de ser independiente, sacrificado y altanero. Este acontecimiento resguardado y comentado de generación en generación asegura firmemente que inspiró a José Hernández para elaborar su magnífica obra y posiblemente el encuentro con el Coronel Barros le fortaleció aún más el conocimiento de los hombres y de la geografía patria sirviéndole para componer con singular lenguaje y con calor de humanidad su genial poema.
Miguel A. Chiarpenello
DNI 6.024.600


























