El Paraná (pariente del mar en guaraní), el río de barcos y pescadores, el de las olvidadas jangadas del norte, el de la coronación majestuosa en el Delta, es un gran río que se considera sin estuario. Más allá de consideraciones sobre salinidad, sedimentación, ecosistema e influencia de las mareas, un estuario es el área de desembocadura de un río en el mar; área que tiene la forma de un cono truncado cuya base menor constituye el principio del estuario, y su base mayor o boca del estuario, la línea de desembocadura en el mar. Después que un río ha discurrido desde su nacencia, a partir de un determinado punto comienza a formar su estuario al separarse las orillas en el sentido de la corriente; es decir río abajo, hasta desembocar en el mar. Para algunos autores, el Río de la Plata es precisamente eso, un río; desde su nacimiento en el encuentro de los ríos Paraná Bravo y Uruguay (con el aporte de otros brazos formadores del Delta como el Paraná de las Palmas y el Paraná Miní), hasta un límite establecido entre Punta Piedras (al norte de la bahía de Sanborombón) y la desembocadura del río Santa Lucía (20 Kilómetros al noroeste de Montevideo); y es un estuario desde este límite (base menor) hasta la desembocadura en el Atlántico a la altura de una línea imaginaria (base mayor) trazada entre Punta del Este y Punta Rasa (en San Clemente del Tuyú) en el extremo norte del cabo San Antonio. Esta línea fue determinada por el Tratado del Río de la Plata firmado por Argentina y Uruguay, que entró en vigor el 12 de febrero de 1974. Pero para otros, el Río de la Plata es un estuario desde su mismo origen hasta la desembocadura en el océano. Quienes sostienen que todo el Río de la Plata es un estuario, estiman que su base menor o nacimiento está dado por una línea virtual trazada desde la uruguaya Punta Gorda hasta Tigre en la costa de Buenos Aires. Punta Gorda está situada entre Nueva Palmira y Carmelo, y por ella pasa el paralelo 33º-55´, estableciendo el Km. 0 del Río de la Plata. Asimismo, allí en Punta Gorda se produce la confluencia del Río Uruguay con el Paraná Bravo; otro hito determinante del nacimiento del río “color de león”. Ahora bien; en el caso de considerarse que los cerca de 300 kilómetros de extensión del Río de la Plata corresponden a un área estuarial, creo que dicha área debiera denominarse estuario del río Paraná, porque estarían dadas las condiciones que por definición deben existir para que un estuario sea atribuido a un río, tal como he señalado antes en esta nota. En fin, no se trata de una competición para dirimir cuál río debe ser considerado hacedor del estuario que, como quiera que sea, es uno de los importantes accidentes hidrográficos de América del Sur. Y aunque tuviera otra denominación, no cambiaría el paisaje, la biodiversidad ni la economía que implica para la Argentina y Uruguay, ni afectaría la política internacional entre ambos países. Además, el milenario Paraná que viene bajando desde Brasil bañando grandes extensiones costeras hasta su unión con el río Uruguay, con o sin estuario, con su magia hídrica es creador de uno de los deltas más bellos del mundo.
Esta época turbulenta convoca a varios estudios, la violencia social en sus múltiples manifestaciones, es uno de ellos. Desde la delincuencia organizada y su incremento en todo tipo de delitos, al robo simple producido por el desempleo y motivado por el hambre. Sin olvidar el actuar de grupos sociales que mediante vínculos políticos operan para alcanzar determinados objetivos atentando contra el patrimonio individual, familiar y social. Ejemplo la banca privada, y sus ramificaciones, que en tiempos de crisis no decae en sus utilidades, asegurando ganancias aún a costa de aumentar el número de ciudadanos que viven en la pobreza extrema. Si tratar de sobrevivir es la primera ley del accionar humano, es lógico deducir que dicha ley, dependiente de la necesidad, es esclava de la economía. Un ser humano puede pensar en algo distinto de la mera supervivencia, cuándo el entorno económico en el que vive le permite y ofrece el tiempo y la suficiente energía como para pensar en algo más que en su propio hambre. Ratificando aquello que “Si nadie garantiza el futuro el hoy se vuelve inmenso”. Poseemos una sociedad, en cierto grado despótica, que condena filosóficamente la pobreza pero no posee simpatía alguna con los pobres, de igual modo que en un sistema escolar no existe aprecio por el que fracasa. En medicina el paciente se trata por sobre la enfermedad, en la pobreza se debe actuar del mismo modo. El comportamiento violento resultante de la falta de igualdad social se enfoca en diferentes perspectivas como manifestación de una alteración individual, resultante de carencias familiares, o producto de fallas en la socialización. Los opinólogos y mediáticos actuales desarrollan teorías en base a propias y erradas suposiciones, propiciando recordadas coimas para teatralizar situaciones extremas y presentarlas en televisión. Publicitan títulos catástrofes, o escenifican truculentamente mediante el pago a voluntarios, libretos preestablecidos, en procura de un dañoso sensacionalismo, pero jamás proponiendo soluciones, y mucho menos siendo parte de ellas. Destacando siempre la cara doliente de situaciones tristes que empobrecen su propia realidad y capacidad de comunicadores. Cualquier periodista como humano, puede padecer desazones y complejos personales imposibles de aclarar debidamente y como tales transmitirlos. Actitudes que solo inspiran piedad por mostrarse involucrados de manera insolente, en busca de una pretendida libertad y bienestar general sin generar aportes en su beneficio. Según Fernando Savater: “Ciertas utopías resultan ser el sueño de unos pocos, que se convierten en pesadillas de todos los demás, si se llevan a la práctica”. Promover determinado tipo de sociedad no es fácil de lograr, menos aún vivir evocándola desde una mentida neutralidad, con palabras venerables como libertad, justicia, seguridad, igualdad; para comprobar luego que cada uno posee su personal visión, y provecho de ellas.
Norberto Ivaldi
Bocas de tormenta tapadas
En avenida Arijón y Presidente Roca las bocas de tormenta, vereda norte y vereda sur, están tapadas desde hace por lo menos dos años. Hicimos cantidad de reclamos telefónicos y personalmente en el distrito Sudoeste, y podemos mostrar los comprobantes. Viene el personal, limpia la basura de la boca de tormenta pero no destapan la cañería. Vuelve a llover y a los cinco minutos estamos inundados sin poder cruzar la avenida y los autos que pasan y mojan a las personas que transitan por las veredas, entre otras molestias. Los vecinos fronteros pedimos que alguien se ocupe en serio, porque no es sólo limpiar la boca de tormenta, quizás tengan que romper el pavimento y llegar a la cañería. Agradecidos los vecinos por una pronta solución.
Francisco Simon
DNI 6.046.437
Sobre el general Roca
El 25 de mayo de 1879 en la isla Choele Choel en el río Negro, Julio A. Roca culminó su campaña al desierto, evento que originó la conocida retreta del desierto y un conocido cuadro. Si bien la campaña en sí fue más bien un paseo militar porque casi no hubo combates ello fue debido a que apenas asumido el Ministerio de Guerra, bajo la presidencia de Avellaneda, Roca dispuso una serie de expediciones contra los indios sureños que los debilitaron grandemente. Luego, la campaña final tuvo un alto valor simbólico y práctico porque implicó la ocupación definitiva por el Estado nacional del sur de La Pampa hasta el Río Negro, lo cual concluyó con el peligro de los malones indios y aseguró los derechos de la Argentina a la Patagonia codiciada por Chile, y en menor medida por potencias colonialistas. Después, en la presidencia de Roca, otras expediciones ocuparon la región del Chaco y el noroeste de la Patagonia. Se firmó un tratado general de límites con Chile que disipó el real peligro de guerra con el país vecino. A consecuencia de ello, Bariloche, San Martín de los Andes, Esquel, El Bolsón, El Calafate y Ushuaia son argentinas y no chilenas. Asegurada la tranquilidad en la Pampa y el Chaco, un torrente de inmigrantes, principalmente europeos (antepasados de la mayoría de los argentinos) vino al país, se multiplicaron las explotaciones agropecuarias y favorecido por los nuevos adelantos tecnológicos de la época (navegación a vapor y el frigorífico), la Argentina se convirtió en un gran exportador de granos y de carne. El “granero del mundo”. Asimismo, se extendieron los ferrocarriles, la instrucción pública, se modernizó la legislación: ley 1.420 de enseñanza laica, gratuita y obligatoria, ley de matrimonio, de registro civil. Merced a la política liberal y verdaderamente progresista de Roca y sus contemporáneos, la famosa generación del ochenta, el país progresó enormemente poniéndose a la par de las naciones más progresistas del mundo en un desarrollo sustentable que empezó a flaquear con la crisis mundial del año 30. Al resurgir el riesgo de una guerra con Chile por desinteligencias en la aplicación del tratado de límites, Roca fue llamado nuevamente a la presidencia para comandar el país en esas peligrosas circunstancias, aceptó diciendo: “Haremos la guerra como es debido u obtendremos la paz con honor”. Y con una hábil diplomacia apoyada por un importante reequipamiento militar aseguró por segunda vez la paz mediante el laudo británico. Por lo expuesto, me resultan irracionales o inexplicables los denuestos contra Roca, provenientes principalmente de descendientes de aquellos primeros inmigrantes. Se me ocurre que tal vez provenga de una anomalía psicológica, del resentimiento y la frustración porque al revés de nuestros exitosos antepasados no hemos sabido sostener a nuestro país en la senda del progreso, ya que por el contrario hace décadas que está en decadencia siendo sobrepasado sucesivamente por diversas naciones. Así son los hechos, la auténtica historia, guste o no guste.
Raúl Miguel Ghione
Para que Newell’s
no corra riesgos
La única libertad real es la económica. El Newell’s de la gente necesita de ella para liberarse. Si 30.000 ñulistas, socios o no, ponemos $ 1.50 por día juntamos entre todos $ 45.000 diarios. Por mes significan $ 1.350.000 y por año $ 16.200.000 . Este dinero debe aportarse a un fideicomiso “De los viejos y jóvenes muchachos”, destinado a pagar la deuda que le impide a Newell’s ser libre (en un principio sólo la deuda). De la recaudación mensual neta se podría destinar el 5% para sortear entre los adherentes. Todo legalmente constituido y fiscalizado con lupa y marca a presión. De esta manera Newell’s podrá empezar a crecer dependiendo de sí mismo, no necesitará de providenciales, venderá sin apremios cuando convenga y traerá refuerzos que sean refuerzos, no correrá riesgos de terminar siendo de un magnate, será siempre de todos nosotros, de la gente.
Dr. Mario Spirandelli
Socio vitalicio No. 38984-1
El baile
sigue
La señora presidente en cada acto patrio despliega sus escasas habilidades de bailarina. Se mueve acompañando el ritmo que escucha haciendo despliegue de vulgaridad, falta de respeto y compostura en conmemoraciones caras a la historia de nuestra patria. Evidencia estar muy contenta y festiva, y sus razones debe tener. Es ni más ni menos que la contracara de lo que le ocurre a la mayor parte de la sociedad que sufre por los graves problemas que cotidianamente la aquejan. ¡Qué ironía!
María Cristina Grecco
DNI 6.730.357