El pasado 28 de enero partió a la casa del Señor monseñor Julio Galbiati, un cura "de aquellos", párroco de la parroquia Sagrado Corazón de barrio Alberdi, autoridad moral del lugar, ex director espiritual del seminario San Carlos Borromeo, capellán durante más de 20 años de la Escuela de Policía de la Provincia de Santa Fe, gran desarrollador educativo, actualmente era el representante legal del Colegio de la Medalla Milagrosa, centinela de ese centenario edificio donado por las familias Puccio, Rouillón y Echesortu y, por sobre todas las cosas, una gran persona, un buen tipo. Había nacido en Italia, en la antigua Bologna y de pequeño se trasladó junto a su familia, recayendo a pocos metros de la Iglesia Nuestra Señora de La Guardia. A los 11 años ingresó al mismo Seminario donde luego fue director. Un mes atrás, sus vecinos de barrio Alberdi, el Grupo Norte, lo reconoció como "Vecino Distinguido del Barrio", junto a otras personalidades. No dudamos que ha dejado una muy buena descendencia y los padres José María Lamas y Sebastián Amerise continuarán su obra. Ya descansa en paz en el cementerio del Seminario en Capitán Bermúdez. Que desde arriba nos siga acogiendo, como lo hizo con sus oraciones, durante casi 20 años, donde a la medianoche en Canal 5, terminaba diciendo "que Dios te bendiga amigo mío".





























