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El jazz de Frank Zappa interpretado por talentosos músicos de la escena local

Leonardo Piantino no es sólo uno de los mejores saxofonistas de jazz de Rosario. Es además un reconocido arreglador, que tuvo su experiencia de campo en la última etapa del hoy desaparecido grupo de saxos liderado por el Chivo González, La Cañería.

Sábado 23 de Noviembre de 2013

Leonardo Piantino no es sólo uno de los mejores saxofonistas de jazz de Rosario. Es además un reconocido arreglador, que tuvo su experiencia de campo en la última etapa del hoy desaparecido grupo de saxos liderado por el Chivo González, La Cañería. Allí, un jovencísimo Piantino empezó a hacerse conocer en el ambiente jazzero local, no sólo como saxofonista sino que además escribía los arreglos de algunos de los temas del veterano grupo. Hoy es un poco el Joven Maravilla de la vanguardia jazzera rosarina. El año pasado se le atrevió a "Cobra", la obra de John Zorn, un compositor de culto del jazz norteamericano.

Hoy Piantino fijó su mirada en Frank Zappa, un personaje tan increíble como genial del mundo del rock, uno de los artistas más originales de su tiempo, que grabó más de 80 discos con The Mothers of Invention. Piantino arregló varias de sus obras y luego formó un grupo para interpretarlas: Julio Kobryn (saxo tenor y clarinete bajo), Bruno Lazzarini (trompeta y flugelhorn), Andrés Riba (trombón), Mariano Ruggieri (teclados), Emanuel Marquiore (guitarra), Agustín Terissi (bajo) y Sebastián Mamet (batería). Se presentarán hoy a las 22 en el Olimpo bar (Corrientes y Mendoza) y mañana a las 22 en Lennon (Urquiza y Paraguay).

"Descubrí a Frank Zappa cuando hacía muy poco tiempo que había empezado mis estudios de saxo y de música en general, en 1996. Mi primer maestro de saxo, Mario Olivera, me había prestado un libro sobre historia del jazz que contenía muchísima información desde los comienzos hasta los años 80. Y en algún capítulo de ese libro había uno o dos párrafos acerca de Frank Zappa, este músico de rock que admiraba profundamente a Edgar Varese e Igor Stravinsky. La descripción de la música y la personalidad de Zappa motivaron mi curiosidad y fui a una disquería a comprar mi primer disco. Ese fue el comienzo. A partir de ahí escuché mucho a Zappa. Nunca había tocado nada de él hasta que este año decidí encarar este proyecto. Sus composiciones son verdaderamente difíciles y un desafío, pero es música hecha por un compositor con mayúsculas", cuenta Piantino.

—Si estuviera vivo, ¿qué música haría hoy Zappa?

—Es imposible para mí saber eso, porque su carrera tuvo muchas etapas muy diferentes entre sí, además de su discografía inmensa e inabarcable, filmó películas, fue empresario y tuvo participación en la política de su país y en otros, hasta consideró en un momento la posibilidad de postularse como presidente de los Estados Unidos. Un adicto al trabajo y un emprendedor inagotable. Es imposible para mi imaginar qué hubiera hecho si no se hubiese enfermado.

—¿Cuáles fueron los parámetros para encarar los arreglos?

—Lo que busqué en los arreglos es adaptar la música a nuestra formación instrumental y tratar de que siempre haya espacio para solos e improvisación. Los arreglos no son como los que algunas veces hacemos los arregladores del jazz donde deconstruimos el tema o lo modificamos o le agregamos mucho material propio. En general las armonías, melodías y ritmos de Zappa están casi inalterados, los cambios son en la orquestación y en lo formal muchas veces. También tuve que simplificar algunas cosas que originalmente eran intocables por su dificultad extrema.

—¿Cómo elegiste los temas?

—Elegir temas entre los más de 70 discos de Zappa sería imposible..., pero también es muy fácil porque es enorme la cantidad de temas increíbles que están disponibles. Los elijo de acuerdo a mis ganas de tocarlos; el primero que adapté fue "Inca Roads", un tema que siempre me apasionó. Cuando un par de meses después termine de trabajar en él, me di cuenta de que era dificilísimo y que me había metido en algo muy complicado así que busqué algo un poquito más sencillo para contrastar y lo fui armando así, uno difícil y uno fácil. Me tomó casi medio año tener el repertorio completo para salir a tocar.

—¿Cuál fue el resultado de esta simbiosis de jóvenes jazzeros y Frank Zappa?

—Me gusta mucho el resultado que se genera, el balance entra las complejas partes escritas y la apertura de las improvisaciones. Estoy muy contento con la respuesta que tiene el grupo desde que hicimos nuestro debut. Desde fanáticos de Zappa que no escuchan jazz a gente a la que le gusta el jazz y la música instrumental pero no necesariamente conocedores de la obra de Zappa. El mes pasado tocamos durante tres semanas seguidas a sala llena y ahora nos arriesgamos a hacer dos días seguidos, esperando que se siga corriendo la voz y que la gente venga a escucharnos, porque creo que es algo diferente.

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