Para definir el concepto de amigo no basta una sola palabra, porque es un concepto tan amplio que para definirlo tenemos que tener en cuenta muchas facetas que abarca este término. El origen etimológico de la palabra amistad no ha podido ser determinado con exactitud. Hay quienes afirman que proviene del latín amicus (“amigo”), que a su vez derivó de amore (“amar”). Sin embargo, otros estudiosos afirman que amigo es un vocablo griego compuesto por a (“sin”) y ego (“yo”), por lo que amigo significaría “sin mi yo”. Otros dicen que viene de “animi”(alma) y “custos” (custodia) o sea custodia del alma. En todo caso, la amistad es una relación afectiva entre dos personas y uno de los vínculos interpersonales más comunes que la mayoría de los seres humanos tienen a lo largo de su vida. Más allá del significado etimológico de esta palabra, hay muchas expresiones que a través del tiempo se han dicho sobre la amistad. Muchas veces frases muy lindas como expresión de deseos, pero en muchos casos no se reflejan en hechos concretos nuestras palabras. Por eso el sabio rey Salomón ya había dicho que “en todo tiempo ama el amigo”. Pero yo quisiera hablarles de un amigo con mayúsculas, que nunca falla, nunca nos abandona, me estoy refiriendo a nuestro señor Jesucristo, que vino del cielo y murió en la cruz del calvario para salvarnos de nuestros pecados y compartir nuestra vida, desde ahora y por toda la eternidad. Lo único que tienes que hacer es recibirlo en tu vida como tu salvador y así gozarás de esta experiencia que hoy quiero compartir contigo.



























