Roberto Sensini no anda con vueltas. No se preocupa por maquillar la realidad y puntualiza con el mismo énfasis los defectos y las virtudes. Es el director del departamento de fútbol de Newell's y por eso es uno de los principales artífices, junto al entrenador Lucas Bernardi y los directivos, de la conformación del plantel para afrontar el año que viene. Son días de sondeos, reuniones, llamados y evaluaciones. Se podría decir que para Boquita el campeonato ya comenzó, mientras los jugadores disfrutan de sus vacaciones. Aceptó desmenuzar la realidad rojinegra en una extensa charla con Ovación, donde realizó un balance del último semestre, habló de los puestos a reforzar y trazó los objetivos para lo que viene. "Newell's tiene que crecer y tenemos que ser más protagonista", lanzó Sensini aceptando que última campaña fue irregular y que existe la obligación de levantar la puntería en las aspiraciones.
—Esta es la época más movida para vos que estás a cargo del departamento de fútbol del club y en este momento estás abocado a armar junto al cuerpo técnico y los dirigentes el plantel para el año que viene. ¿Cómo afrontás la situación?
—Estamos en lo que es un calendario raro porque normalmente no hay tanto tiempo desde que termina el campeonato hasta el reinicio. Hay clubes que hace más de un mes que terminaron de jugar. Nosotros ahora estamos en una etapa de estudio, de tomar decisiones, hemos hecho evaluaciones, estamos tratando de ver lo que le falta al equipo, algo que hacemos con el entrenador, para ver si podemos acercarles esos jugadores que puedan darnos una mano.
—¿Qué balance hacés de los primeros seis meses de tu gestión al frente del área de fútbol, que además coincidió con Bernardi conduciendo al equipo? ¿Qué se debe corregir y qué cosas te dejaron conforme?
—Creo que a modo de balance general el año de Newell's no termina siendo bueno. Porque no conseguimos los puntos con los que está acostumbrado este club a estar más arriba de lo que terminó, peleando en el lote principal y teniendo un protagonismo que nos costó en todo el 2015. Hablando puntualmente del último semestre es normal que si hubo un cambio de entrenador en el medio del campeonato (se fue Américo Gallego) es por algo. Creo que en el tema futbolístico Lucas tuvo una idea que la llevó adelante con algunos resultados buenos y otros no tanto. Pero como siempre cuando hay un cambio lleva tiempo para que los engranajes se acomoden. Creo que sin ser excusas hay que decir que en el medio pasaron muchas cosas. Por ejemplo el arquero titular que era Oscar Ustari no terminó atajando y hoy está en el arco un chico de 20 años (Ezequiel Unsain). Los dos laterales también son productos del club (Franco Escobar y Gabriel Báez). Denis (Rodríguez) también se ganó un lugar dentro del equipo. En el tema refuerzos, que fueron tres, se puede decir que Lucas Mugni y Lucas Boyé por tener pocos meses en el club, medianamente se adaptaron bien. Y fue una lástima lo de Mauro (Formica) que casi no lo pudimos tener en todo el semestre y ahora está entrenando, está bien y esperamos que en enero ya sea parte del grupo. Hubo cosas en el medio que pasaron, que repito no las tomo como excusas. Tuvimos jugadores con altibajos y eso se vio en el equipo. No pudimos mantener la regularidad salvo cuando logramos ganar tres partidos seguidos. Después nos costó mucho encontrar un equilibrio. Igualmente, salvo en el partido ante Nueva Chicago (5-0), después no vi equipos que nos hayan superado, aunque sabemos que Newell's tiene que crecer y tenemos que ser más protagonistas.
—Sabés que la gente quiere que Newell's siempre sea protagonista como lo fue en los últimos años. Tanto vos como Bernardi ya están acostumbrados a convivir con esta presión.
—En el fútbol cada vez que se comienza un campeonato o antes de una pretemporada tenés exigencias. Y Newell's es normal que las tenga por lo que es como club. También hay que ser realista porque para ser protagonista se tienen que dar varias cosas, como tener a los mejores jugadores en un buen momento, hay que mantener la base y no tener lesiones importantes, entre otras cosas. Yo creo que en este último semestre por las lesiones no pudimos por ejemplo repetir el equipo cinco o seis veces. Y en los equipos que pelean arriba salvo uno o dos cambios juegan casi siempre los mismos jugadores. Creo que Lucas les dio un valor agregado a los chicos del club porque los puso y los sostuvo. Pero ahora está claro que tenemos que mejorar por lo menos lo hecho en los últimos seis meses.
—El que viene será un torneo muy corto, por zonas, con los dos clásicos y será clave arrancar bien.
—Sí. Habrá dos zonas de quince equipos con los clásicos. Son esos experimentos que en el fútbol argentino no se terminan. Hay campeonatos que se están jugando y es como que nosotros vamos contra el mundo. Espero que a partir de junio esto se pueda acomodar.
—En esto de ir contra el mundo, ¿qué opinás como ex jugador, que disputaste mundiales, de lo que está pasando en el AFA, en especial lo que fue la elección trunca del presidente?
—Creo que las mismas personas que fueron a elegir al presidente con 75 votos dijeron que fue un bochorno. Algunos hablan de que la mala suerte hizo que haya votos pegados. Pasaron muchas cosas en algo que parecía simple. Y ahora seguimos sin saber cuándo se vota y a poco tiempo de iniciar otro torneo. Si no pueden votar 75 personas sentadas y hay empate, quiere decir que por algo es. Esperemos que se vote de nuevo y vengan los cambios.
—¿Era más fácil ser entrenador que ocupar el rol que tenés ahora? ¿Renegás más ahora o antes como DT?
—Son cosas distintas. Siendo entrenador es como que vos vivís más lo que pasa en el equipo. Ponés algo de lo tuyo dentro del equipo, tanto cuando pierde como cuando gana. Estar de director de fútbol es una función que te tenés que adaptar a la realidad que tiene el club, trabajar con el entrenador y vivir el día a día con el grupo. Por ahí hablás un tiempo con un representante de un jugador y luego termina no viniendo.
Te tenés que acostumbrar a eso. Pero lo estoy haciendo con mucha responsabilidad y poniendo lo mejor de mí.
—Trascendieron nombres puntuales de jugadores experimentados que el técnico no los tendrá en cuenta.
—El entrenador fue claro con los jugadores. Los futbolistas saben perfectamente cuál será su rol dentro del armado del equipo de lo que viene. La mayoría de estos jugadores, salvo Oscar Ustari y Hernán Bernardello, a los que se les terminó el contrato y no van a seguir, sabe bien lo que le dijo el DT antes de las vacaciones. Hay que encontrarles una solución a estos casos puntuales. Son jugadores de Newell’s que nosotros respetamos y dentro de las posibilidades vamos a tratar de buscarles una ubicación. Algunos nombres trascendieron, son cinco en total y la idea original es que no sigan en el club. La buena noticia es que Diego Mateo ya nos comunicó que seguirá jugando y eso es muy positivo.
—Se habla mucho del futuro de Nacho Scocco, ¿seguirá jugando en Newell’s?
—Yo hablé con Nacho y no me manifestó deseos de irse. Los dirigentes no me dijeron de ningún ofrecimiento de River. Nosotros no tenemos pedidos por él. Es un jugador importante y si algún club lo quiere deberá hacernos llegar la propuesta, al menos para tomarla en cuenta o no. Y pesará lo que piensa el jugador.
—¿Hay interés por Sebastián Domínguez? ¿Qué puestos cubrirán los refuerzos?
—Particularmente no hablamos con Seba. No estamos en tratativas con Estudiantes. Sí ese es un lugar que lo vamos a reforzar. Podría ser un jugador que también se pueda correr al lateral izquierdo por la lesión de Gabriel Báez, que estará en recuperación hasta febrero. En cuanto a Marcos Cáceres le estamos ofreciendo extender el vínculo. En el tema refuerzos todos los clubes están teniendo el mismo problema porque los jugadores que están en el exterior no saben cuál será nuestro precio del dólar, además muchos clubes de acá no tienen DT y por eso aún no se desprenden de jugadores. Creo que de acá a diez días se empezarán a definir varias cuestiones. Además empieza el receso de Europa y se define el Draft de México. Respecto a Fernando Belluschi lo hablamos en junio y en ese momento no tenía en sus planes regresar. Nosotros no le cerramos las puertas a nadie, pero debe estar dentro de lo que buscamos y acorde a las posibilidades del club.
—Bernardi es un entrenador que siempre defiende la convicción de cómo quiere que juegue el equipo por sobre los resultados. ¿Creés que seguirá afianzando esa forma de encarar la profesión?
—Creo que a su idea la seguirá afianzando y mejorando. A veces podés tener una idea y después tenés que tener los intérpretes para llevarla a cabo. Tuvimos un semestre con altibajos y no pudimos mantener un nivel bueno que es lo que se necesita en el fútbol argentino para ganar los partidos. Cuando el equipo jugó bien ganó o estuvo cerca de ganar y cuando no estuvimos en el nivel nos tocó perder. Igual, más allá de la derrota ante Chicago, el equipo estuvo siempre en partido. Pero es normal que cuando no ganás da la sensación de que lo que hacés no es bueno. Yo sí creo que ahora el técnico ya estuvo seis meses con este plantel y tendrá que agregar cosas al equipo para mejorarlo con los refuerzos. Hay que armar un buen plantel para ser competitivos, que significa jugar de igual a igual todos los partidos, ante Boca, River, o quién fuera, y después los resultados dirán para qué estamos.