Seis policías fueron pasados a disponibilidad y dos de ellos se encuentran
detenidos tras descubrirse el robo de valiosas varillas de bronce de la escalera de la sede local
de Gobernación, en Santa Fe 1950, donde casualmente se encuentran las oficinas del Ministerio de
Seguridad provincial. La sustracción de unas 80 varillas de unos 60 centímetros de largo que
sostenían las alfombras del histórico edificio fue detectada por una empleada de limpieza y derivó
en la imputación judicial de los seis policías y un civil que es hijo de uno de los acusados.
"Ni bien se tomó conocimiento del hecho se instruyó al jefe de la policía de
Rosario y al subsecretario de Control de las Fuerzas de Seguridad, Facundo Pascheto, para ir a
fondo en el caso", aseguró ayer a La Capital el secretario de Seguridad Pública de la provincia,
Horacio Ghirardi.
En este sentido, el funcionario admitió que "si bien un hurto puede ser algo
usual, cuando ocurre en el edificio de la Gobernación y quienes lo cometen son los mismos que
deberían custodiar el lugar, el hecho es de una gravedad mayor". Por eso, dijo Ghirardi, "se dio la
orden de pasar a disponibilidad a los policías implicados en el hecho, se judicializó
inmediatamente la denuncia y tanto yo como el ministro (de Seguridad) Alvaro Gaviola dimos una
clara directiva: en Santa Fe no hay lugar para policías corruptos y cuando se descubran hechos como
éstos actuaremos con todo el rigor que la ley nos permita".
Dos causas. De acuerdo a información oficial, el robo fue detectado el sábado
pasado por una empleada que limpiaba la añeja escalera de mármol que lleva al primer piso del
edificio sede del gobierno provincial. A partir de la denuncia de la mujer y de la intervención en
el caso de las autoridades políticas y policiales, se produjeron en forma sucesiva una serie de
detenciones, imputaciones y allanamientos de los que recién se tuvo conocimiento público ayer.
Por la llamativa sustracción se abrieron dos causas judiciales. Una, a cargo de
la jueza de Instrucción María Luisa Pérez Vara, en la que dos uniformados de Criminalística fueron
acusados de robo y permanecen presos. Otra, en el juzgado Correccional en turno, donde otros cuatro
policías que prestaban funciones en el destacamento de custodia del edificio están acusados de
incumplimiento de los deberes de funcionario público ya que no habrían investiagdo el episodio y
controlado como es debido el lugar. Además fue removido de su cargo el titular de ese destacamento
dependiente de la subjefatura de la Unidad Regional, comisario Horacio Valenzuela.
De acuerdo con una calificada fuente judicial, lo que se detectó fue “la
sustracción de algunos elementos en la sede de Gobernación. Personal de limpieza se lo transmitió a
otras personas y finalmente dos suboficiales de Criminalística quedaron detenidos”.
La sustracción se produjo mientras se realizaba la mudanza de los prontuarios y
archivos de la citada sección policial, que funcionaba en el segundo piso del edificio donde antaño
tenía sede la Jefatura, a la actual sede de la fuerza, en Ovidio Lagos al 4500. “No fueron
detenidos en el momento en que cometían el delito sino poco después. Se llevaron entre 70 y 90
barras de bronce, largas y muy valiosas”, añadió el vocero. Al parecer los dos efectivos
—cuyas identidades no trascendieron— quedaron comprometidos tras los allanamientos a
sus domicilios.
Desmanteladas. Las piezas de bronce se usaban para sostener alfombras a los pisos y
escaleras del edificio de Gobernación. Algunas debieron ser desmanteladas para su sustracción y
otras estaban guardadas en un depósito cerrado con un candado que fue violentado. Extraoficialmente
ayer también circuló que se habrían llevado computadoras y material de archivo, pero eso no
constaba en el expediente judicial. Lo que sí figuraba en el sumario es que se habían llevado
“un ventilador”.
Tras detectarse el hecho y atendiendo a órdenes políticas, el jefe de la UR II, comisario mayor
Oscar Barei, dispuso el pase a disponibilidad de los seis policías. “Se ordenó ue se eleve el
sumario a la División Judiciales de la policía. El hecho existió y se tomaron medidas policiales y
administrativas contra el personal implicado”, dijo Barei.
En medio del hermetismo que rodeó al caso en un primer momento, fuentes policiales revelaron que
a los dos empleados de Criminalística sindicados por el robo y al hijo de uno de ellos (acusado de
colaborar en la maniobra) se les abrió una causa en el juzgado de Instrucción número 4, a cargo de
Pérez Vara. Hasta ayer, sólo uno de ellos había prestado declaración indagatoria. En tanto que a
los otros cuatro uniformados suspendidos los acusaron de incumplimiento de los deberes de
funcionario público en el juzgado Correccional en turno.