Lamentablemente, la realidad que transitamos en Rosario está muy lejos de una Justicia ejemplar, por lo menos en Rosario, donde el cúmulo de irregularidades y el caos reinante en algunos juzgados como el de circuito 5ª nominación es alarmante; con escritos y expediente que mágicamente aparecen y desaparecen, abogados sin matrícula que continúan litigando y retirando expedientes varios años después de jubilados, sentencias contradictorias entre las mismas causas acumuladas que en lugar de dictarse en el término de 10 días tardan 7 u 8 años y – aun así– sin resolver todas las cuestiones pendientes. No se proveen recursos, falta foliatura, incluso en resoluciones y se impide al abogado acceder al expediente. Hay denuncias por violaciones a normas procesales, penales, constitucionales e incluso de la ley orgánica de Tribunales; radicadas en correccional 6ª nominación, la Corte Suprema y la Cámara de Apelación pero asombrosamente esta última las archiva por considerar que “no hay comportamiento irregular” ni “conductas susceptibles de reproche”. ¿Qué harían la Corte y el juez correccional? ¿Qué pasa con mis derechos constitucionales? ¿Quién garantiza la seguridad jurídica y el derecho de defensa de mi parte? ¿Dónde está la Justicia? (todo consta en los expedientes 726/00, 891/01, 1243/01, 1214/02, 686/12, 274/13, 4790/13.


























