Edición Impresa

Detienen a un remisero de 22 años por el asesinato de una chica de 14

Un remisero de 22 años, residente en barrio Luzuriaga de Villa Constitución, fue detenido como sospechoso de ser el asesino de Solange Villalba, la chica de 14 años cuyo cuerpo fue hallado el...

Viernes 06 de Diciembre de 2013

Un remisero de 22 años, residente en barrio Luzuriaga de Villa Constitución, fue detenido como sospechoso de ser el asesino de Solange Villalba, la chica de 14 años cuyo cuerpo fue hallado el domingo en un campo en Theobald. La adolescente estaba semidesnuda y parte de su cuerpo había sido quemado. Las pericias forenses determinaron que la menor había mantenido relaciones sexuales, que había recibido un duro golpe en la base del cráneo y que al momento de ser rociada con combustible y prendida fuego, en apariencia aún estaba con vida.

"La escena del crimen constaba de dos lugares en los que se prendió fuego, distantes unos diez metros uno del otro. Es probable que la chica estuviera con vida al momento de ser quemada y que haya dado un par de pasos con su cuerpo encendido", explicó una fuente allegada a la pesquisa en manos del juez de Instrucción Rubén Bissio. Una cadena de azares llevó a la policía a detener al remisero. El domingo a las 5, un grupo de muchachos que salían de bailar de "Circus", ubicado sobre la ruta 90 o Camino del Chapuy, hicieron seña a un remisero conocido que iba en su VW Senda desde Empalme hacia Villa Constitución. El chofer, de 22 años, no tuvo problemas en llevar a cinco personas.

A San Cayetano. Luego de que una parejita bajara, sobre el Senda quedaron tres chicas. El chofer retiró dinero de un cajero automático de la plaza San Martín de Villa Constitución, compró unos panchos y llevó a las adolescentes hasta barrio San Cayetano. Lo que no supo el remisero es que en una de las veces que bajó del vehículo, una de las tres pasajeras, una piba de 15 años, le sustrajo el celular Samsung con funda de Mickey Mouse que tenía en el asiento delantero.

Ese celular era de Solange Villalba. La muchacha que se hizo con el celular no se enteró de quien era su propietaria hasta el lunes, cuando las fotos de Solange Villalba invadieron los noticieros de la tele y los diarios. Para la piba ahí comenzó un problema moral. El celular le gustaba mucho y ya sabía que era de una joven que había sido asesinada. Devorada por ese dilema —quedarse con el celular o entregarlo a la policía— pasó todo el martes, en el que le fue contando a distintas personas lo que le estaba pasando. Lo que se gestó como chisme en San Cayetano llegó a oídos de efectivos de la Agrupación Unidades Especiales de la Unidad Regional VI, que con un testimonio judicializaron ese rumor.

Celular en mano. Así el miércoles al mediodía el juez Bissio rubricó una orden de allanamiento para la casa de la menor. Cuando la policía golpeó la puerta, la piba ya tenía el celular en la mano para entregarlo. Le había cambiado el chip y había "extraviado" el de Solange. Ahí la chica contó la secuencia de la salida del baile de Circus y como se hizo con el celular. Le habló a la policía de "Fernando, el remisero".

Así la policía comenzó a trabajar con ese nombre y las señas del auto, un Senda verde petróleo. Acabaron por dar con el hombre que buscaban. A la tarde del miércoles ordenó su detención y cayó preso a metros de su casa, en el barrio Luzuriaga. Fue identificado como Fernando L., de 22 años. También le incautaron el Senda.

La sombra de otro crimen. El hombre tenía antecedentes por lesiones y amenazas. Se conoció que estuvo mencionado en la investigación de la muerte de Iris Gobbi, una mujer de 42 años, encontrada el 25 de julio de 2011 con una cuchilla clavada en la garganta. La mujer también vivía en barrio Luzuriaga. Si bien se estimó que la mujer se había suicidado la causa se caratuló "muerte dudosa". Varios testimonios involucraban a Fernando L. con la muerte. (ver aparte). Esa causa se reactivó hace un mes.

El detenido confesó el crimen ante los policías que lo detuvieron. Un testimonio que no tiene peso ante la Justicia. Fernando L. contó que tenía una relación con Solange desde principios de año, cuando la piba tenía 13 años. Que tuvieron relaciones íntimas consentidas por Solange, algo que por la edad de la chica podría encuadrarse como abuso sexual. Que estuvieron distanciados los últimos seis meses y que el sábado a la madrugada volvieron a verse.

Que fueron al campo en jurisdicción de la localidad de Theobald, a metros del cruce con el camino a Empalme, donde fue hallado el cuerpo de Solange. Y que tras una áspera discusión, el hombre golpeó a la muchacha con palo en la base del cráneo. Lo que minutos antes había sido amor tornó en espanto ya que, creyéndola muerta, roció el cuerpo con combustible y lo quemó. En la escena quedó un bidón. El forense que examinó el cuerpo dictaminó que la chica había sido asesinada entre las 3 y las 5 del domingo.

"Lo conocía". Solange vivía en Ayacucho al 400 del barrio San Alberto de Empalme junto a su mamá, Betiana Carina Arias, de 38 años. Estaba terminando el ciclo primario en la escuela estatal 6013 "Zenón Martínez". "Ella lo conocía (al hombre con el que se había ido). Estoy muy seguro de eso", indicó la mujer a los medios. "Yo la dejé a las once de la noche del sábado. Fuimos a hacer los mandados en el día y luego cenamos. Hasta las once de la noche ella estuvo en mi casa. Yo después salí, cuando volví a las siete de la mañana del domingo, me encontré con que ella no estaba. Ella me había dicho que no iba a salir. Aparte, ella siempre me avisaba si salía a algún lado. Ella no salió a ningún boliche y siempre que lo hizo fue conmigo", agregó.

"Lo único que sé es que una vecina que vive al lado escuchó que Solange recibió un llamado telefónico pero no recuerda bien la hora. Fue como a las once o doce de la noche. Como la mujer estaba en su terraza oyó que Solange dijo «ahora nos encontramos»", relató Betiana Arias.

En las próximas horas el juez Bissio indagará a Fernando L.. Los pesquisas aguardan que llegan los entrecruzamientos de llamados telefónicos entre el número de celular de Solange y el del principal imputado. De la casa del sospechoso la policía incautó la ropa que el remisero habría utilizado la noche de sábado para domingo. La autopsia será vital a la hora de la calificación del asesinato de Solange Villalba.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS