A pesar del gran espectáculo realizado el sábado pasado por el partido Argentina-Brasil, todo se ensució con los lamentables hechos sucedidos fuera de la cancha. Más de dos mil personas, no sólo de todos los lugares del país, sino también del exterior, con la entrada en la mano no pudieron entrar; numerosas personas ingresaron con entradas truchas y la barrabrava de Central ingresó por la fuerza. Aquí hay varios responsables: la AFA, el Ministerio de Seguridad de la provincia, la Municipalidad y la policía. Lo que pasó fue vergonzoso, lamentable y repudiable. Creemos que todos los responsables deben renunciar porque le han hecho un grave daño a Rosario; todo el país habla de este escándolo. Periodistas de Buenos Aires dijeron que jamás se debería realizar un evento de esa magnitud en Rosario por la malísima organización, el hurto, las burlas y estafas al público por dejarlo afuera de la cancha. Hoy Rosario es el hazmerreír del país. Por eso, los funcionarios provinciales, municipales y policiales responsables tienen que renunciar para lavar en partes esta afrenta a la ciudad.



























