Por medio de esta carta, quiero hacer llegar mi eterno agradecimiento al personal jerárquico, docente y administrativo de la Escuela de Enseñanza Media para Adultos Garacotchea, porque gracias a todos ellos pude cumplir mi sueño: a los 60 años, terminé mi bachillerato para adultos. Ellos forjaron en mí el tesón y las ganas de seguir pese a las dificultades, para llegar a cumplir los 3 años correspondientes a dichos estudios. No quiero olvidarme de mis compañeros de clases; algunos pudiendo haber sido mis nietos me llenaron el alma de juventud y de energía cuando más lo necesitaba. Fue un orgullo para mí haber recibido la instrucción correspondiente en dicho establecimiento. Siempre los recordaré y los llevaré en mi corazón.


























