La Armada española arremetió ayer contra una pequeña embarcación de Greenpeace durante una protesta en el Atlántico contra la exploración de petróleo cerca de las islas Canarias, en que resultaron lesionados cuatro activistas, una de ellas de seriedad, informó la organización ambientalista.
Pero la Armada española disputó esa versión de los hechos. Dijo que despachó dos embarcaciones de uno de sus barcos grandes en la zona para evitar que Greenpeace abordara un buque de perforación y que uno de los activistas resultó seriamente lesionada cuando cayó de su embarcación y fue golpeada por la hélice.
Hablando por radioteléfono desde el Artic Sunrise, barco de Greenpeace en la zona, el capitán Joel Stewart identificó a la activista como una italiana de 23 años y dijo que otros tres sufrieron lesiones menores. La Armada dijo que trasladó de inmediato a la activista a un hospital en un helicóptero.
En Madrid, el parlamentario Diego López Garrido, del Partido Socialista, el principal de la oposición, dijo que convocaría al ministro de Defensa, Pedro Morenes, para que explique las acciones de la Armada.
El mes pasado, a solicitud del gobierno español, el Tribunal Constitucional bloqueó una propuesta del gobierno regional de Canarias para celebrar un referendo sobre la exploración petrolera en aguas frente al popular archipiélago turístico, ubicado cerca de la región noroeste de Africa.
Algunos habitantes temen que un derrame de crudo afecte las islas, uno de los principales imanes turísticos de Europa y sede de una importante industria pesquera.
El gobierno español dio licencia a la empresa española Repsol para que comience a explorar la zona, labor que desarrolla en este momento desde un gran barco con una plataforma. La Armada también despachó una fragata a la zona donde la plataforma de Repsol debe comenzar a operar.
Julio Barea, geólogo de Greenpeace, dijo ayer que creen que la exploración puede causar daños ambientales graves alrededor de las islas.
Greenpeace acusa a tres embarcaciones de la Armada española de haber interceptado "violentamente" sus lanchas neumáticas cuando estas se aproximaron al buque de perforación Rowan Renaissan, fletado por la petrolera Repsol para realizar esas investigaciones.
En imágenes subidas por Greenpeace a su página web (http://dpaq.de/j4pqJ) se ve como una embarcación del Ejército colisiona con varias lanchas de la ONG.
El gobierno español concedió a Repsol permiso para realizar ante Fuerteventura y Lanzarote unas prospecciones a las que se oponen tanto organizaciones medioambientales como el gobierno regional de Canarias y casi todos los partidos políticos del archipiélago, en parte por temor a efectos negativos en el turismo.
La Coalición Canaria también pedirá la comparecencia urgente del ministro Pedro de Morenes "para que justifique la desmesurada intervención de la Armada española" con Greenpeace. Según argumenta la formación nacionalista, será el senador Narvay Quintero el que formalice este lunes la petición.
La Colación exigirá que se justifique el despliegue realizado para garantizar la protección de una embarcación contratada por una multinacional petrolera y, por otra parte, "que aclare el desmedido protocolo aplicado por las embarcaciones de la Armada española".
El Papa volvió a cargar contra el aborto y la eutanasia
El Papa Francisco cargó ayer nuevamente contra el aborto, la eutanasia y la fecundación in vitro al calificar como "falsa compasión" la justificación que se puede utilizar para realizar estos procedimientos, durante un discurso a los profesionales de la Asociación de Médicos Católicos italianos que se reunieron en el Vaticano.
El pontífice formuló esas y otras consideraciones durante la audiencia en el Aula Pablo VI que ofreció a la Asociación de Médicos Católicos Italianos, con ocasión de su 70 aniversario, y les alentó a dar testimonio de que "la vida humana es siempre sagrada, válida e inviolable".
En ese marco, expresó que "el pensamiento dominante propone a veces una falsa compasión: la que se presenta como una ayuda a la mujer el favorecer el aborto; como acto de dignidad procurar la eutanasia; como una conquista científica producir un hijo considerado como un derecho y no como un don; o usar vidas humanas como conejillos de Indias para salvar presumiblemente a otras".
"La compasión evangélica, sin embargo, es la que acompaña en el momento de la necesidad, la del Buen Samaritano, que ve, se compadece, se acerca y ofrece ayuda concreta", subrayó.
Dijo que "la misión de los médicos los pone cada día en contacto con tantas formas de sufrimiento: los aliento a hacerse cargo de ellos como buenos samaritanos, cuidando de forma especial a los ancianos, los enfermos y los discapacitados".
Recordó que "tantas veces en mi vida como sacerdote he oído objeciones. «Pero, ¿por qué la Iglesia se opone al aborto, por ejemplo? Es un problema religioso?»; no, no es un problema religioso, es un problema científico, porque hay una vida humana y no es lícito eliminar una vida humana para resolver un problema".
"Lo mismo vale para la eutanasia: todos sabemos que con tantos ancianos, en esta cultura del descarte, se hace esta eutanasia oculta. Este es un pecado contra Dios Creador. Piensen bien en esto", dijo.
Consideró que "la misión de los médicos los pone cada día en contacto con el sufrimiento: los aliento a hacerse cargo de ellos como buenos samaritanos, cuidando de forma especial a los ancianos, a los enfermos y a los discapacitados".