El gobierno brasileño anunció ayer la creación de un sistema nacional de prevención de desastres y el refuerzo de la estrategia de la Defensa Civil, luego de la tragedia por las lluvias y avalanchas en la sierra de Rio de Janeiro, donde murieron al menos 644 personas.
El anuncio lo realizó el ministro de Ciencia y Tecnología, Aloizio Mercadante, en el marco de las medidas para montar un sistema nacional de alertas sobre lluvias y crecida de ríos, después de la tragedia de las ciudades de Teresópolis, Nova Friburgo y Petrópolis, en el estado de Rio de Janeiro, informó la agencia Brasil de comunicación.
“Estimamos que existen unas 500 áreas de riesgo en Brasil, con cerca de 5 millones de personas viviendo en esas áreas. Y tenemos otras 300 regiones proclives a inundaciones”, dijo el ministro en conferencia de prensa, tras reunirse con la presidenta Dilma Rousseff.
Mercadante habló de la creación de una “supercomputadora”, un proyecto de cuatro años, que pueda reunir todos los datos meteorológicos que capten satélites y radares diseminados por Brasil para alertar on line a las regiones que puedan sufrir lluvias fuera de lo normal.
El nuevo sistema se implementara el próximo año.
En la región serrana de Rio de Janeiro, dejo de llover tras cinco días, pero aumentó también la desesperación por la búsqueda de desaparecidos. Sólo en Teresópolis se presume que 133 personas estarían debajo de escombros y el lodo.
Rousseff reunió ayer a Mercadante y a los ministros de Integración Nacional, Eduarzo Bezerra, y de Defensa, Nelson Jobim, y les pidió viajar al lugar del desastre y poner en marcha un inédito sistema integrado frente a las catástrofes naturales.
El sistema, dijo el ministro, genera informaciones geoespaciales de areas de riesgo y así acelerar la capacidad de previsión. “La intención es que los habitantes de esas zonas sepan de una situación adversa seis días antes”, explicó. (Télam)