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Con chalecos policiales roban una vivienda dos veces en dos semanas

Actuaron cuatro hombres en dos autos, en barrio Ludueña, a metros de Tiro Federal. La primera vez se llevaron $ 30 mil. Ayer se fueron sin nada y la policía apresó a uno.

Sábado 30 de Noviembre de 2013

En dos semanas los ladrones ingresaron a una vivienda de Camilo Aldao y Casilda, en barrio Ludueña, a metros de la cancha de Tiro Federal. La primera vez patearon la puerta, redujeron a la familia de cuatro integrantes y se llevaron 30 mil pesos. Ayer a la mañana la historia fue diferente. Poco después de las 7 dos hombres, uno de ellos con un chaleco antibalas identificado con la sigla "PSF" (policía santafesina), golpearon la puerta advirtiendo que se trataba de un allanamiento. La dueña de casa, asustada, sólo atinó a ver como volvían a patear la abertura. Dos autos, un Fiat Duna celeste y un Chevrolet Corsa bordó, esperaban estacionados sobre Camilo Aldao con un chofer cada uno. Un vecino que vio la escena llamó al 911 y un par de minutos más tarde un móvil de la comisaría 12ª llegó al lugar y frustró que la familia fuera nuevamente asaltada.

Los pesquisas de la 12ª fueron a identificar al hombre que estaba sentado en el Fiat Duna celeste. "Estoy leyendo el diario", respondió el chofer; y de inmediato el Corsa escapó del lugar quemando caucho. Los policías comenzaron entonces una persecución que se prolongó a lo largo de unas 30 cuadras.En tanto, los dos ladrones que habían ingresado a la vivienda, uno de ellos armado con una pistola, huyeron al ver la situación. Presuntamente después de subirse al Fiat Duna celeste. En su huida uno de los ladrones se despojó de un chaleco antibalas con la sigla "PSF", que quedó al lado de la puerta de casa.

El Corsa, por su parte, fue perseguido por la patrulla policial hasta que en inmediaciones de Carriego e Ituzaingó el chofer detuvo la marcha y huyó a pie por uno de los pasillos de un asentamiento precario. Personal del Comando Radioeléctrico que se había incorporado al operativo cerrojo lo detuvo en una humilde vivienda. Tiene 36 años y vive en La Paz al 4700.

En el Corsa bordó los efectivos del Comando incautaron otro chaleco antibalas con la inscripción "PSF", una caja de balas con 14 proyectiles calibre 38 y un teléfono celular. Los chalecos, dijeron los investigadores, no pertenecían a la Unidad Regional II. Hasta 2010, cuando fueron dados de baja, pertenecieron a la dotación de la Unidad Regional X del departamento Iriondo.

Robo y temor. "Estamos muy asustados y no queremos hablar". El dueño de casa, un mecánico tallerista que incursiona en el mercado de la compra venta de autos usados, fue claro, conciso y cortante. Ayer por la mañana, minutos antes de las 7, el hombre salió de su vivienda para llevar a uno de sus hijos a la escuela. En la casa quedó su esposa, una mujer de 26 años, y su pequeña hija. De acuerdo a lo que pudieron reconstruir fuentes allegadas a la investigación en manos del juez de Instrucción Guillermo Pérez de Urrechu, comentaron que dos hombres se pararon delante de la casa de Camilo Aldao y Casilda y golpearon la puerta con autoridad. "Policía. Abra. Tenemos una orden de allanamiento". La mujer, amparada por la historia que le tocó protagonizar hace tres semanas, se acercó a la puerta y colocó el pestillo para trabarla. Con una patada los ladrones lograron burlar el cerramiento e ingresaron.

Un vecino de las inmediaciones vio la secuencia. Dos autos estacionados frente a la casa. Dos hombres vestidos de civil, uno de ellos con chaleco antibalas, golpeando rudamente la puerta. Quizás recordó el robo ocurrido hace tres semanas y no dudó en llamar al 911. Desde la central de la emergencia se comunicaron con la 12ª y "rápidamente un móvil se dirigió al lugar", como explicó un vocero. Al llegar la patrulla, la dupla de efectivos se toparon con dos autos estacionados por Camilo Aldao al 100 bis y una postal de normalidad. Bajaron del móvil y fueron hacia el Duna celeste para identificar al conductor. En eso estaban cuando el Corsa bordó salió arando. Los policías optaron por perseguirlo. Los vehículos no habían circulado cien metros cuando de la casa salieron los dos delincuentes. Uno de ellos, según los voceros, se sacó el chaleco antibalas de la policía, que quedó tirado al lado de la puerta de la vivienda, y se fugó. La deducción es que los delincuentes se fueron en el Duna celeste.

El Corsa, con el patrullero en sus escapes, tomó por Felipe Moré, Eva Perón, Paraná en contramano hasta Montevideo. Luego fue hasta Carriego y a unos 120 kilómetros por hora cruzó avenida Pellegrini, con carril central incluido. El patrullero de la 12ª no le perdió pisada hasta que en Carriego e Ituzaingó otro patrullero del Comando lo emboscó. El conductor dejó el Corsa e intentó huir a pie por los pasillos de la zona. Lo detuvieron en una humilde vivienda. Fue identificado como Miguel Raimundo M., de 36 años, y residencia en La Paz al 4700. No tenía armas, aunque los vigilantes secuestraron del auto un chaleco antibalas y una caja de proyectiles calibre 38 con una cuarta parte de su capacidad. Los pesquisas trabajaban al cierre de esta edición sobre un boleto de compra del Corsa, vendido el 4 de noviembre pasado, para determinar quien es el propietario del vehículo.

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