Es la primera vez que escribo a un medio de comunicación masivo. Antes nunca había sentido la necesidad de hacer tan públicos mis sentimientos cuando me pasaba algo desagradable; me bastaba con hacer "catarsis" con familiares y amigos. Anoche, sábado, las 23.30, volvía con parte de mi familia (marido y un hijo) del Maratón Nocturno, feliz de haber compartido un evento multitudinario, saludable, social y deportivo, cuando en la puerta de mi casa (Ovidio Lagos casi San Luis) nos abordaron dos "muchachos" que venían en moto, por la vereda, en contramano... los detalles no los voy a describir, sólo voy a decir que estamos los tres vivos, que mi marido tiene la marca del arma en la región tóracico-abdominal izquierda (últimas costillas por fuera, corazón en la profundidad) y que no nos robaron nada material, pero sí nos robaron el derecho a caminar por la vereda de mi casa, a salir a disfrutar de un momento en familia, y sobre la tranquilidad de vivir situaciones cotidianas, porque el precio puede ser la vida. No voy a pensar en lo que hubiera podido pasar. Voy a pensar en lo que no debe seguir pasando. Esto no es una sensación, esto es una realidad. Yo cumplo con todas mis obligaciones y en la "repartija" de derechos me siento el último orejón del tarro. Una más, y no los jodo más: el sábado pasado (14/02) en la cola de la Revisión Técnica Vehicular, el "señor" que estaba delante mío a bordo de una camioneta Nissan XTerra roja, dominio FQN 729 decidió dar marcha atrás sin mirar sus espejitos y por supuesto me chocó, aunque mis bocinazos trataron de advertirle mi presencia. El se retiró como si no hubiera pasado nada, lo alcancé, me ninguneó, se bajó a regañadientes de su camioneta y rápidamente determinó que no me había hecho nada y sin darme sus datos ni pedir disculpas se retiró velozmente. El que manejaba el vehículo era un "señor" de unos 50 años, alto, delgado, rubio y con ojos celestes muy claros. Vestía una bombacha gaucha onda country chic... Yo tengo los datos del titular del automotor y google me permitió saber que es un empresario de la zona sur. En sólo una semana me sentí como el jamón del sandwich y el último orejón del tarro. ¿Cómo se hace para ser visible y que el que viene en moto no me pise, y el que vienen en una 4 x 4 no me mate?






























