Las opiniones formadas en torno a los carriles exclusivos para colectivos dejan afuera de la discusión la contaminación ambiental producida por la quema de combustibles en un área central de la ciudad con poca aireación debido a la gran cantidad de edificios. Si para Servicios Públicos de la Municipalidad el problema es sólo de ordenamiento y no de contaminación del aire, vamos muy mal. Es necesario diferenciar entre carriles exclusivos en los grandes corredores de la ciudad y el área central. En este sector, la velocidad máxima es de 20 km/hora y con la obligación de disminuirla a paso de hombre, 0,80 m/seg, en el cruce de las peatonales, que son muchos. Reimplantar la veda de ingreso para quienes no dispongan de cochera mejora la calidad ambiental, ordena y hace innecesarios los corredores exclusivos para el transporte público. La construcción de más estacionamientos en este sector tampoco es la solución para la contaminación, pero sí un factor de incremento en la misma. ¿Por qué no se dan a conocer los índices actualizados sobre la calidad del aire en el centro de la ciudad? ¿El Concejo los exige antes de analizar los proyectos? Los intereses de grupos no deben prevalecer sobre el bien común, como sucedió en los años 90 con el falaz argumento de caída de ventas, cuando debido al parate económico que existía no se vendía ni un peine. La veda de ingreso que existió durante muchos años no fue un fracaso, fue una muestra de sumisión a los lobbies empresarios en detrimento de la calidad de vida de los ciudadanos.






























